Seguimos con los "poemas". No es mal modo de terminar el año, no?

Los pasos van pautando el ritmo del silencio. Y es el aire solamente una cortina de luces. Un refugio que ha olvidado el desierto. Fue de sangre la primera palabra.
De la densa sangre del ausente.
De la carne robada al horizonte.
Humus oscuro.
Peces en llanto.
Un fulgor dibujaba las pupilas, el nombre escondido en el aliento. Para que la forma engendre a la forma. El contorno de las manos cóncavas. El rastro nocturno de tus voces.
Amarilla es la sal de cada ola, la que orla las orillas de tus mares. Salado bautizo de los pájaros. Errante simiente entre las islas. El origen es siempre huella en la madrugada. Transparencia de cenizas. Recuerdo de otros huesos.
1.
Y si tu piel se cubre de algas seré el reflejo sobre la arena. La voz que recuerde tus pupilas. La penumbra de tu tacto. Arde la brisa sobre el mar. Pero son otras las historias que te cuento para adormecerte. Sin naufragios. Sin campanas. Sólo con el sepia de tu nombre. Con el vuelo errante del ángel. Con las ciudades que atardecen antes de tiempo.

2.
Lengua madre. Violenta. Azul entre los restos de la batalla. Tartamuda insigne.

3.
Porque de azares está hecho el juego del invierno. Desterrado de ti había escrito alguien en el muro. Bajaba la hiedra y el horizonte era el futuro más lejano. Algo de humor habían pedido, algo un poco más ligero. Pero yo tenía cenizas en las manos.

4.
Despliega las velas de tu silencio. Para amarte plena.