El triunfo de la "narcocultura"

Sociedad / íconosEl triunfo de la "narcocultura"

Canciones populares, ropa fabricada especialmente y una imagen social que penetra en la juventud son algunas marcas del narcotráfico que, una vez globalizadas, impactan en la sociedad más allá de las políticas contra la droga

lanacion.com | ADN Cultura | S?do 2 de mayo de 2009



In the Shadow of the Sun (1980)

A Derek Jarman film with music by Throbbing Gristle



IMDB User wrote:
Derek Jarman used some of his 70s home movie footage to produce this wonderful piece of exploitational avantgarde cinema. Actually the original material has been slowed down to a speed of 3-6 frames, then Jarman added colour effects and the pulsating, menacing score by Industrial supergroup Throbbing Gristle

The result is a piece of art not to dissimilar to Jarman«s painting work in using found footage as elements of memory and mind that resemble ideas reflected in the Cabala and in C.G. Jung`s writings about an archetypical past that is hidden in everyone of us.

senseofcinema wrote:
The first, In the Shadow of the Sun (1974-80), was originally put together by Jarman himself in 1974 from re-shot Super-8 material including footage from The Art of Mirrors and Journey to Avebury, amongst several others. The film was eventually blown-up to 35mm and premiered at the 1981 Berlin Film Festival. The focus on ritual, mysticism and obscure alchemical symbolism links it with the work of Anger. However, Jarman's preference for the work of Carl Jung and the "white" magician John Dee, is quite distinct from Anger's invocations of the "black" magician Alistair Crowley.



A veces un lugar se puebla de ausencias y es difícil actuar como si no pasara nada. Los ausentes suelen ocupar, en esos espacios, mucho más que los presentes. Algo así me pasa en esta casa a la que he venido pocas veces desde que ya no vivimos en ella. Extraño a los que alguna vez estuvieron.
UNIVERSITY OF CALIFORNIA, SANTA BARBARA

SEGUNDO COLOQUIO DE VERANO
LITERATURA MEXICANA

A LA UNA, A LAS DOS Y A LAS TRES
ESCRITORAS UC-MEXICANISTAS
ROSA BELTRÁN, SANDRA LORENZANO, CRISTINA RIVERA GARZA


Sábado 11 de julio de 2009
G i b r a l t a r (S a n t a Y n e z Apartments 6750 El Colegio Road)

Apertura: Arturo Giráldez

A la una: de 1:00 a 1:45 pm

Debra Herrick, “Disneylandia, el espacio en ‘Diletantes: amor en la postmodernidad’ de Rosa Beltrán”

Oswaldo Estrada, “Juego de damas en Rosa Beltrán”

Nora Marisa León-Real Méndez, “Mi reino por un Imperio en La corte de los ilusos de Rosa Beltrán”

Modera: Julio González-Ruiz

A las dos: 1:50-4:00 pm

Arturo Giráldez, “Saudades, memoria y deseo”

Sara Poot-Herrera, “Saudades y fidelidades de Sandra Lorenzano”

Miguel Zugasti, “Re-hacer el espejo roto. Saudades de Sandra Lorenzano”

Re-ceso, recesan… resesiones

Nicola Gavioli, “Through the Cutlery: Who’s Afraid of Cristina Rivera-Garza? La ansiedad del lenguaje en La muerte me da”

Danielle Borgia, “Vaivenes de género en La cresta de Ilión de Cristina Rivera Garza”

Omar Miranda Flores, “El adjetivo interior en La muerte me da de Rivera Garza”

Modera: Beatriz Mariscal

Intermedio: 4:00-5:00 pm [pinchos y botanas]
No sólo de leer vive el hombre… y tampoco la mujer… (pa’ella, pa’él y pa’todos)

A las tres: 5:00-6:00 pm

Jorge Ruffinelli, “Rivera Garza, Beltrán, Lorenzano: sin fronteras”

Sandra Lorenzano, “Saudades de Saudades”

Cristina Rivera Garza, “29 misivas desde la frontera más distante”

Sara Poot-Herrera, “Somos mucho más que tres. Diálogo con Sandra Lorenzano y Cristina Rivera Garza”

Clausura: Ricardo Maldonado

Hispanic Summer Institute, UCSB
Department of Spanish and Portuguese, UCSB
UC-Mexicanistas
Silvergreens

9 de julio

Volamos toda la noche y llegamos a la mañana temprano. Hacía frío. Siempre hace frío al amanecer en el aeropuerto de la ciudad de México. Claro que eso lo aprendí después. Apenas habíamos dormido por la mezcla de miedo, tristeza y excitación. Yo, que me había vuelto fanática de la obra de Ferrer y Piazzolla, “María de Buenos Aires”, me repetí fragmentos de las canciones durante toda la noche (las rarezas que uno puede hacer en la adolescencia serían motivo de otro texto); cualquier interpretación resulta obvia, lo sé. A lo mejor el disco era de los que nos había dejado Luis, el hermano de papá, que había llegado a México un par de meses antes que nosotros, y que había tenido un par de programas en Radio Universidad de Córdoba – uno de jazz y el otro de tango – antes de la dictadura. En Argentina era “fecha patria” – el día de la declaración de la independencia – y para nosotros, en la familia, el día en que celebramos el cumpleaños de mi padre. No sé si el mover los cumpleaños a los feriados es una costumbre de todos los argentinos o una característica familiar. Él nació el 8 de julio, pero inscribirlo el 9 podía significar que se salvaría de hacer el servicio militar. ¿Y qué madre quiere que su hijo entre al ejército? Por lo menos mi abuela no.
Tengo un recuerdo confuso de la llegada. Sólo sensaciones. El frío. La extrañeza. El llanto de mis hermanos menores.Los demás pasajeros iban pasando uno a uno por los escritorios del personal de migración. “Háganse a un lado”, nos dijeron a nosotros. Los cuatro chicos y mamá, que tenía entonces diez años menos de los que tengo yo ahora, nos quedamos paraditos muy tiesos y asustados a unos pasos del funcionario, cruzando los dedos para que todas nuestras maletas, maletitas, bolsas y muñecos, no lo hicieran dudar de la verdad de lo que anunciaba el sello que el Consulado había puesto en nuestros pasaportes: 45 días.
Han pasado treinta y tres años.
“La edad del Cristo azul se me acongoja”, escribió López Velarde.

Maravillosa exposición de Robert Frank en el Museo de Arte Moderno de Los Ángeles. Es la suya una mirada privilegiada para ver el lado más descarnado y solitario del "american dream".
Gracias, querido Pavese, por dejar que la poesía tape un poco el ruido de las elecciones.

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
-esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino.

Y siguiendo con el tema de la infancia encontré esta frase maravillosa y atroz de Alejandra Pizarnik (tan lejos del melancólico recuerdo de la hora de la leche, y tan cerca de los fantasmas infantiles que también nos han marcado a todos):

Yo no sé de la infancia más que un miedo luminoso y una mano que me arrastra a mi otra orilla.