Para ser mejor de lo que somos

Uno de los momentos más simbólicos de la ceremonia de apertura de los Juegos de Londres fue la entrada de la bandera olímpica. El honor de portarla fue para el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; la defensora brasileña del medioambiente Marina Silva, el ex boxeador Mohammed Alí, el atleta etíope Haile Gebreselassie, la Premio Nobel de la Paz liberiana Leymah Gbowee, tres activistas británicos por los derechos humanos y el músico argentino-israelí (también ciudadano honorario palestino) Daniel Barenboim, no sólo en homenaje a su talento, sino por sus iniciativas a favor de la paz en Medio Oriente. El motivo para designarlos fue “su aspiración común de que seamos mejor de lo que somos”. (Tomado de página12.com.ar)


Esta semana quisiera empezar recomendando un libro recién salido del horno, aún calentito, y que tiene mucho que ver con lo que leímos en el programa dedicado a Borges y Bioy Casares. Se trata de Leo a Biorges de Álvaro Uribe.

"Para describir su propia labor como ensayista, Uribe escribió: «El ensayo es la otra mitad de la autobiografía: su parte ideal». Este libro es un mosaico formado con muy variadas experiencias de la cotidianeidad y que conforman una reflexión sobre la labor del escritor. El título responde a la lectura que el autor hace del diario de Bioy Casares acerca de Borges. Sembrados de perspicacia y de humor cáustico, estos ensayos hablan de temas tan dispares, como el ecoturismo, el cine, el riesgo de caminar en la ciudad de México o la arbitrariedad de los certámenes literarios."



La segunda recomendación es para el fascinante libro Taller de taquimecanografía, publicado por Tumbona ediciones y la Universidad del Claustro de Sor Juana, escrito como un experimento de creación colectiva por cuatro jóvenes autoras mexicanas: Aura Estrada, Gabriela Jáuregui, Laureana Toledo y Mónica de la Torre. El grupo comenzó el proyecto como un cadáver exquisito en varias rondas, “tan abierto y proliferante como el medio que les servía de enlace: Internet. No les interesaba definir procedimientos demasiado restrictivos, sino generar materiales que se encadenaran por hilos a veces secretos. El pretexto inicial fueron los muebles encontrados en la calle, los objetos urbanos dejados a su suerte en las ciudades donde residían: nueva York, Los Ángeles, Londres y la ciudad de México.


La tercera recomendación de la semana es la novela No tengo miedo del italiano Niccolo Ammaniti, publicada por Anagrama. Se trata de una suerte de novela de formación, en la que el mundo rural y familiar en el que vive el niño protagonista irá poniéndose cada vez más oscuro e inquietante.

"La voz a ti debida", Pedro Salinas

La voz a ti debida

Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reloj
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.

Poesía
¿Tú sabes lo que eres
de mí?
¿Sabes tú el nombre?
No es
el que todos te llaman
esa palabra usada
que se dicen las gentes,
si besan o se quieren,
porque ya se lo han dicho
otros que se besaron.
Yo no lo sé, lo digo,
se me asoma a los labios
como una aurora virgen
de la que no soy dueño.
Tú tampoco lo sabes,
lo oyes. Y lo recibe
tu oído igual que el silencio
que nos llega hasta el alma
sin saber de qué ausencias

de ruidos está hecho.
¿Son letras, son sonidos?
Es mucho más antiguo.
Lengua de paraíso,
sanes primeros, vírgenes
tanteos de los labios,
cuando, antes de los números,
en el aire del mundo
se estrenaban los nombres
de los gozos primeros.
Que se olvidaban luego
para llamarlo todo
de otro modo al hacerlo
otra vez nuevo son
para el júbilo nuevo.
En ese paraíso
de los tiempos del alma,
allí, en el más antiguo,
es donde está tu nombre.
Y aunque yo te lo llamo

en mi vida, a tu vida,
con mi boca, a tu oído,
en esta realidad,
como él no deja huella
en memoria ni en signo,
y apenas lo percibes,
nítido y momentáneo,
a su cielo se vuelve
todo alado de olvido,
dicho parece en sueños,
sólo en sueños oído.
Y así, lo que tú quieres,
cuando yo te lo diga
no podrá serlo nadie,
nadie podrá decírtelo.
Porque ni tú ni yo
conocemos su nombre
que sobre mi desciende,
pasajero de labios,
huésped
fugaz de los oídos
cuando desde mi alma
lo sientes en la tuya,
sin poderlo aprender,

sin saberlo yo mismo.

En busca del cuento perdido. Programa 108

Los textos de los amigos que colaboraron con el final del cuento "Año nuevo" de Inés Arredondo en: http://enbuscadelcuentoperdido.blogspot.com.ar/2012/07/programa-108-cordova-just.html




CARTAS A UN JOVEN NOVELISTA de MARIO VARGAS LLOSA


1. Sólo quien entra en literatura como se entra en religión, dispuesto a dedicar a esa vocación su tiempo, su energía, su esfuerzo, está en condiciones de llegar a ser verdaderamente un escritor y escribir una obra que lo trascienda. 
2. No hay novelistas precoces. Todos los grandes, los admirables novelistas, fueron, al principio, escribidores aprendices cuyo talento se fue gestando a base de constancia y convicción.
3. La literatura es lo mejor que se ha inventado para defenderse contra el infortunio. 
4. En toda ficción, aun en la de la imaginación más libérrima, es posible rastrear un punto de partida, una semilla íntima, visceralmente ligado a una suma de vivencias de quien la fraguó. Me atrevo a sostener que no hay excepciones a esta regla y que, por lo tanto, la invención químicamente pura no existe en el dominio literario.
5. La ficción es, por definición, una impostura -una realidad que no es y sin embargo finge serlo- y toda novela es una mentira que se hace pasar por verdad, una creación cuyo poder de persuasión depende exclusivamente del empleo eficaz de unas técnicas de ilusionismo y prestidigitación semejantes a las de los magos de los circos o teatros. 
6. En esto consiste la autenticidad o sinceridad del novelista: en aceptar sus propios demonios y en servirlos a la medida de sus fuerzas. 
7. El novelista que no escribe sobre aquello que en su fuero recóndito lo estimula y exige, y fríamente escoge asuntos o temas de una manera racional, porque piensa que de este modo alcanzará mejor el éxito, es inauténtico y lo más probable es que, por ello, sea también un mal novelista (aunque alcance el éxito: las listas de bestsellers están llenas de muy malos novelistas).
8. La mala novela que carece de poder de persuasión, o lo tiene muy débil, no nos convence de la verdad de la mentira que nos cuenta. 
9. La historia que cuenta una novela puede ser incoherente, pero el lenguaje que la plasma debe ser coherente para que aquella incoherencia finja exitosamente ser genuina y vivir.
10. La sinceridad o insinceridad no es, en literatura, un asunto ético sino estético. 
11. La literatura es puro artificio, pero la gran literatura consigue disimularlo y la mediocre lo delata.
12. Para contar por escrito una historia, todo novelista inventa a un narrador, su representante o plenipotenciario en la ficción, él mismo una ficción, pues, como los otros personajes a los que va a contar, está hecho de palabras y sólo vive por y para esa novela.
13. El de las novelas es un tiempo construido a partir del tiempo psicológico, no del cronológico, un tiempo subjetivo al que la artesanía del novelista da apariencia de objetividad, consiguiendo de este modo que su novela tome distancia y diferencie del mundo real.
14. Lo importante es saber que en toda novela hay un punto de vista espacial, otro temporal y otro de nivel de realidad, y que, aunque muchas veces no sea muy notorio, los tres son esencialmente autónomos, diferentes uno de otro, y que de la manera como ellos se armonizan y combinan resulta aquella coherencia interna que es el poder de persuasión de una novela.
15. Si un novelista, a la hora de contar una historia, no se impone ciertos límites (es decir, si no se resigna a esconder ciertos datos), la historia que cuenta no tendría principio ni fin.

Cartas a un joven novelista, Mario Vargas Llosa, Alfaguara, 2011.
http://www.alfaguara.com/es/libro/cartas-a-un-joven-novelista/

El peligro de una única historia

Hace un par de días volví a escuchar con mis estudiantes esta maravillosa conferencia. La escritora nigeriana Chimamanda Adichie habla aquí del peligro de reducir cualquier historia a una versión única.

Yo pensé entonces que cualquier relación con nuestra propia realidad actual no es mera coincidencia.

Chimamanda Adichie: The danger of a single story | Video on TED.com

Programa 107




La primera recomendación no es una novedad sino un clásico. Dado que hace pocos días se cumplieron 50 años de la muerte de William Faulkner, uno de los principales escritores del siglo XX, por supuesto la recomendación es que se acerquen a cualquiera de sus obras, Absalón, Absalón, Luz de agosto, El sonido y la furia, Las palmeras salvajes. La que quieran; y si es a todas ellas, mejor. ¿A poco no sería un maravilloso plan para las vacaciones?
La segunda recomendación que quiero hacerles es la novela del argentino Leopoldo Brizuela que ganara el Premio Alfaguara. El título es Una misma noche y el tema tiene que ver con la dictadura que gobernó aquel país entre 1976 y 1983. 
Y la tercera recomendación es la Poesía reunida de la zacatecana Amparo Dávila publicada por el Fondo de Cultura Económica. Un libro que hay que leer lentamente, paladeándolo, como se hace con la buena poesía.




En busca del cuento perdido




Angelina Muñiz Huberman
Traductora, ensayista, narradora y poeta, nacida en Hyéres, Francia, el 29 de diciembre de 1936. Se naturalizó mexicana en 1942. Obtuvo el doctorado en letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y en lenguas romances en la Universidad de Pennsylvania y City University of New York; realizó cursos de filología y literatura en El Colegio de México.

Ha sido profesora en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM (desde 1975).

Ha colaborado en Cuadernos del Viento, El Rehilete, Nueva Revista de Filología Hispánica, Proceso, Thesis, Diálogos, Vuelta, Sábado, Noaj, Hispamérica y La Jornada Semanal.

Fue becaria de la Embajada de Estados Unidos, en 1958; de El Colegio de México, de 1958 a 1962; Teaching Fellowship, University of New York, en 1968; del Programa de Estímulos a la Productividad Académica, UNAM, en 1990; del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), de 1991 a 1992; ingresó al Sistema Nacional de Creadores Artísticos en 1994.

Su obra se ha traducido a varios idiomas.

Medallas y premios obtenidos:

Medalla de Jerusalén, 1975; Medalla Comisiones dictaminadoras, UNAM, 1979; Medalla Novi Lux Orbis Quater Saecularis Anima Patriae, UNAM, 1981; Premio Magda Donato, 1972, por Morada interior; Premio Xavier Villaurutia, 1985, por Huerto cerrado, huerto sellado; Premio Internacional Fernando Jeno, 1988, por De magias y prodigios; Finalista del XVIII Concurso Internacional de Cuentos de Pola de Lena, Asturias, 1991, por Los brazos necesitan almohadas; Premio Internacional de Novela Sor Juana Inés de la Cruz, 1993, por Dulcinea encantada.

Obra publicada:

ANTOLOGÍA: Cancionero folklórico de México (en colaboración), México, El Colegio de México, 1975. La lengua florida. Antología de literatura sefaradí, México, Fondo de Cultura Económica (FCE)/UNAM, 1989. Narrativa Relativa, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), Lecturas Mexicanas, 63, 1993.

BIOGRAFÍA: Angelina Muñiz-Huberman. De cuerpo entero: el juego de escribir (autobiografía), México, UNAM/Corunda, 1991.

CUENTO: Huerto cerrado, huerto sellado, México, Oasis, 1985. De magias y prodigios, México, FCE, 1987. El libro de Miriam y Primicias, México, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa (UAM-I), Media Tinta, 4, 1990. Los brazos necesitan almohadas, 1991. Serpientes y escaleras, México, UNAM, 1991.

ENSAYO: La mujer mexicana en el arte (en colaboración), México, Bancrecer, 1987. Doce expresiones plásticas de hoy (en colaboración), México, Bancrecer, 1988. Las raíces y las ramas. Fuentes y derivaciones de la Cábala hispanohebrea, FCE, 1993.

NOVELA: Morada interior, México, Joaquín Mortiz, 1972.Tierra adentro, México, Joaquín Mortiz, 1977. La guerra del unicornio, México, Artífice, 1983. Hacia Malinalco, México, Oasis, 1986. Dulcinea encantada, México, Joaquín Mortiz, Novelistas Contemporáneos, 1992.

POESÍA: El mundo de la mujer (en colaboración), México, Tlaloc, 1967. Vilano al viento, México, UNAM, Cuadernos de Poesía, 1982. El ojo de la creación, México, UNAM, El ala del tigre, 1992.

TRADUCCIÓN: La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne, México, Novaro, 1964.

TRADUCCIONES Y VERSIÓN TEATRAL: Ricardo III, de Shakespeare, estrenada en 1971. Fiesta de cumpleaños, de Harold Pinter, estrenada en 1974.

Biografía de: 
http://www.exiliados.org/exilio-vivo/biografias-del-exilio-vivo/528-angelina-muniz-huberman-mexico.html


Algunas entrevistas para conocer más de Angelina Muñiz:

Angelina Muñiz-Huberman
Desnudez de la palabra
Miguel Ángel Quemain
Ver entrevista con Luz Elena Zamudio 

Angelina Huberman sobre su homenaje


Narradora, ensayista y poeta, Angelina Muñiz-Huberman recibirá este fin de semana el homenaje Protagonistas de la literatura mexicana por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes. Nacida en Francia por accidente, como ella misma dice, la escritora recuerda su trayectoria y sus primeros años de vida.

Nota: Irma Gallo



La burladora de Toledo, de Angelina Muñiz

Agradecemos a Descarga Cultura UNAM la autorización para reproducir esta grabación.



Escuchar más de Angelina Muñiz en: http://www.descargacultura.unam.mx/app1#up





¿Recuerdan las indicaciones? Se trata de escribir una continuación para el cuento de Inés Arredondo "Año nuevo". Leamos de nuevo el cuento:

Año nuevo, de Inés Arredondo

 “Estaba sola. Al pasar, en una estación del metro de París vi que daban las doce de la noche. Era muy desgraciada; por otras cosas. Las lágrimas comenzaron a correr, silenciosas. Me miraba. Era un negro. Íbamos los dos colgados, frente a frente. Me miraba con ternura, queriéndome consolar. Extraños, sin palabras. La mirada es lo más profundo que hay. Sostuvo sus ojos fijos en los míos hasta que”… 

La primera propuesta es de Elizabeth Loeza y dice así:
...hasta que... 
Parpadee y me di cuenta que aquel hombre había sido tan solo una materialización de lo que anhelaba... una mirada de consuelo, la imagen se desvaneció y volví a quedar sola, pero con la diferencia de verme con una sonrisa reflejada en la ventana del metro. 

La segunda colaboración es de nuestro querido Víctor González, y dice:
Hasta que…
…recordé a donde lo había visto antes. Fue en un Bar, él estaba con alguien y yo con Pierre, antes de que nos separáramos. Ahora estábamos solos, era Año Nuevo y no celebrábamos, cada quién metido en sus problemas, pero él seguía sonriendo, tal vez recordando la circunstancia anterior en que habíamos coincidido. A pesar de la hora, volvimos a aquél lugar, y platicamos hasta el amanecer, el destino nos deparaba una vida en común por delante…..
Muy bueno Víctor el comienzo de esta historia de amor. Mil gracias!

Vamos ahora con la propuesta de Ali Belmonte, de Cd. Juárez .
Hasta que…

..suena la alarma, el metro se detiene abruptamente, el negro me jala de la mano para sacarme de ahí.
La gente estaba como loca, en mi desconcierto me aferré a su mano, a su brazo, a su inesperada pero rápida forma de guiarme a nosé-dónde. Corrí con la fuerza de las emociones que me ataviaban; en el exterior por fin nos detuvimos, era cualquier calle, le pedí un respiro y me senté en la acera, cuando mis latidos empezaban a regresar a la normalidad me di cuenta que una banda tocaba una canción que siempre me pone alegre, fue entonces cuando volteé a ver a mi  rescatista y comenzamos a reír a carcajadas. En su rostro vi la esperanza.

Comparto con ustedes ahora la propuesta es de nuestra amiga Claudia González:
Hasta que…

…llegamos a la estación, el metro se fue parando muy lentamente, nuestras miradas seguían enganchadas, dos seres hipnotizados por nuestras soledades y angustias. Él continuaba observándome, con esa ternura que me provocaba aún más llanto. Era la primera vez que surgía en mí este sentimiento. Enamorarme a primera vista, quizá sería la nostalgia o el sentirme tan desprotegida lo que ocasionaba tan súbito comportamiento. 
Antes de que el metro detuviera totalmente su marcha, inesperadamente, él comenzó a pronunciar un nombre, Corinne, Corinne, de por debajo de uno de los asientos, salió Corinne se aproximó a su amo y éste la engancho a una cadena, al momento que desdoblaba un bastón blanco. Corinne lo fue llevando hacia la puerta de salida, al pasar aún más cerca de mí preguntó si ya habíamos llegado a la estación “La Defensé”. Yo un poco atónita le contesté un apagado “sí”. Él se fue apartando poco a poco, moviendo aquel bastón de un lado hacia otro, hasta llegar a una de las puertas del vagón. Estas se abrieron, el hombre antes de bajar volteó mecánicamente hacía donde yo me encontraba, sólo que esta vez la mirada que imaginé enamorada ya no se posó sobre mis ojos, se dirigió hacia un punto perdido. El negro, mostrando su gran dentadura, tan blanca como el bastón, dijo con gran alegría; “feliz año nuevo, amable señorita”.

Samuel Hernández López, al que llaman “Turín”, nos envía las siguientes líneas que le dan un nuevo final al cuento de Inés Arredondo:


Sostuvo sus ojos fijos en los míos hasta que la mirada tierna y consoladora, dio paso a una tristeza profunda y de un horrible desgarramiento. Entonces me di cuenta, que mi desgracia era pasajera. Bajé en Montpellier con la vista fija. Uno y otro se necesitan, y el segundo sin el primero no hay existencia. Solo una vida efímera y miserable. 
Gracias Turín! Como decía el gran Octavio Paz
Para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia.

La última colaboración que leeremos hoy es la de Julio César Bravo Ramos. Dice así:
... hasta que nos convertimos en pupilas dilatadas; disueltas en la penumbra del túnel. Jugando a las caricias que no se dan, se imaginan. Y así, se despidió de mí, con un suave beso palpitante en la mirada.


Nos quedan aún en el tintero varios finales enviados por ustedes que les prometo leer la próxima semana. Y si alguien más quiere sumarse con su propia propuesta, háganlo enviándomela a nuestro correo: enbuscadelcuento@yahoo.com.mx

"A mano amada", Ángel González


A mano amada

A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;

allí,
en la esquina más  negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,

los recuerdos me asaltan.
Unos empuñan tu mirada verde,
                                                                   otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
                                          me reclaman.

Reconozco los rostros.
                                                No hurto el cuerpo.

Cierro los ojos para ver
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
                                            la memoria.



¿Cómo seré...

¿Cómo seré o
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.

Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.




Crepúsculo, Albuquerque, invierno

No fue un sueño,
lo vi:

La nieve ardía.



Ángel González nació en Oviedo en 1922.
Publicó, entre otros libros, Áspero mundo 1955, Sin esperanza, con convencimiento1961, Grado elemental 1961, Tratado de urbanismo 1967, Breves acotaciones para una biografía 1971, Prosemas o menos 1983, Deixis de un fantasma 1992 y Otoño y otras luces 2001.
Murió en Madrid en 2008.

Los invito a visitar la muy completa página que le dedica el Instituto Cervantes:
http://bib.cervantesvirtual.com/bib_autor/AGonzalez/

"Carta abierta a mi nieto", Juan Gelman


Carta publicada en el semanario Brecha, Montevideo, el 23 de diciembre de 1998
Esta carta había sido escrita por Juan Gelman en abril de 1995, cuando todavía no sabía que su nieto había podido nacer en Uruguay. Se enteró de esa posibilidad a finales de 1998 y empezó sus trámites con el presidente uruguay Julio María Sanguinetti en 1999.
El poeta pudo abrazar por primera vez a esa nieta nacida en cautiverio y "apropiada" por los militares, Macarena Gelman, 23 años después.

Dentro de seis meses cumplirás 19 años. Habrás nacido algún día de octubre de 1976 en un campo de concentración. Poco antes o poco después de tu nacimiento, el mismo mes y año, asesinaron a tu padre de un tiro en la nuca disparado a menos de medio metro de distancia. El estaba inerme y lo asesinó un comando militar, tal vez el mismo que lo secuestró con tu madre el 24 de agosto en Buenos Aires y los llevó al campo de concentración Automotores Orletti que funcionaba en pleno Floresta y los militares habían bautizado "el Jardín". Tu padre se llamaba Marcelo. Tu madre, Claudia. Los dos tenían 20 años y vos, siete meses en el vientre materno cuando eso ocurrió. A ella la trasladaron -y a vos con ella- cuando estuvo a punto de parir. Debe haber dado a luz solita, bajo la mirada de algún médico cómplice de la dictadura militar. Te sacaron entonces de su lado y fuiste a parar -así era casi siempre- a manos de una pareja estéril de marido militar o policía, o juez, o periodista amigo de policía o militar. Había entonces una lista de espera siniestra para cada campo de concentración: Los anotados esperaban quedarse con el hijo robado a las prisioneras que parían y, con alguna excepción, eran asesinadas inmediatamente después. Han pasado 12 años desde que los militares dejaron el gobierno y nada se sabe de tu madre. En cambio, en un tambor de grasa de 200 litros que los militares rellenaron con cemento y arena y arrojaron al Río San Fernando, se encontraron los restos de tu padre 13 años después. Está enterrado en La Tablada. Al menos hay con él esa certeza.
Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste. Me lo aseguró el padre Fiorello Cavalli, de la Secretaría de Estado del Vaticano, en febrero de 1978. Desde entonces me pregunto cuál ha sido tu destino. Me asaltan ideas contrarias. Por un lado, siempre me repugna la posibilidad de que llamaras "papá" a un militar o policía ladrón de vos, o a un amigo de los asesinos de tus padres. Por otro lado, siempre quise que, cualquiera hubiese sido el hogar al fuiste a parar, te criaran y educaran bien y te quisieran mucho. Sin embargo, nunca dejé de pensar que, aún así, algún agujero o falla tenía que haber en el amor que te tuvieran, no tanto porque tus padres de hoy no son los biológicos -como se dice-, sino por el hecho de que alguna conciencia tendrán ellos de tu historia y de como se apoderaron de tu historia y la falsificaron. Imagino que te han mentido mucho.
También pensé todos estos años en que hacer si te encontraba: si arrancarte del hogar que tenías o hablar con tus padres adoptivos para establecer un acuerdo que me permitiera verte y acompañarte, siempre sobre la base de que supieras vos quién eras y de dónde venías. El dilema se reiteraba cada vez -y fueron varias- que asomaba la posibilidad de que las Abuelas de Plaza de Mayo te hubieran encontrado. Se reiteraba de manera diferente, según tu edad en cada momento. Me preocupaba que fueras demasiado chico o chica -por ser suficientemente chico o chica- para entender lo que había pasado. Para entender lo que había pasado. Para entender por qué no eran tus padres los que creías tus padres y a lo mejor querías como a padres. Me preocupaba que padecieras así una doble herida, una suerte de hachazo en el tejido de tu subjetividad en formación. Pero ahora sos grande. Podés enterarte de quién sos y decidir después qué hacer con lo que fuiste. Ahí están las Abuelas y su banco de datos sanguíneos que permiten determinar con precisión científica el origen de hijos de desaparecidos. Tu origen.
Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.
Los sueños de Marcelo y Claudia no se han cumplido todavía. Menos vos, que naciste y estás quién sabe dónde ni con quién. Tal vez tengas los ojos verdegrises de mi hijo o los ojos color castaño de su mujer, que poseían un brillo especial y tierno y pícaro. Quién sabe como serás si sos varón. Quién sabe cómo serás si sos mujer. A lo mejor podés salir de ese misterio para entrar en otro: el del encuentro con un abuelo que te espera.

12 de abril de 1995

PD. Automotores Orletti, como es notorio ya, fue centro de la Operación Cóndor en la Argentina. Allí hubo tráfico de embarazadas y de niños secuestrados entre las fuerzas de seguridad de las dictaduras militares del cono sur. Allí operaron represores uruguayos. Mi nieta o nieto, ¿nació en algún centro clandestino de detención del Uruguay?
5 de diciembre de 1998

La memoria, donde se la toque, duele

Memoria I    

Giorgos Seferis
                                              Y el mar ya no existe

Yo no tenía más que una flauta de caña en mis manos;
desierta era la noche, en menguante estaba la luna
y la tierra fragante después del aguacero.
Yo murmuraba: la memoria, donde se la toque, duele;
apenas si hay un poco de cielo, el mar ya no existe,
lo que se mata durante el día, por carradas se lo arroja detrás de la colina.

Distraídamente mis dedos jugueteaban con aquella flauta
que me regaló un viejo pastor porque le di las buenas tardes.
Los otros han olvidado ya el saludo;
se despiertan, se afeitan e inician el día de la matanza
así como se poda o como se opera, metódicamente y sin pasión.
El dolor es un cadáver como Patroclo y ya nadie se deja embaucar.

Yo pensé tocar un aria, pero me abochorna el otro mundo,
aquel que me ve más allá de la noche, en el corazón de mi luz,
tramado de cuerpos vivos, de corazones desnudos,
y el amor, que tanto pertenece a las Furias
como al hombre, a la piedra, al agua y a la hierba,
y aun a la bestia que enrostra la muerte asiéndola.

Así avanzaba sobre el sendero oscuro.
Me volví a mi jardín, enterré la flauta de caña
y nuevamente murmuré: un día, al alba,
la resurrección vendrá;
el rocío de esa mañana centelleará como centellean los árboles en la primavera.
Y otra vez será el mar… Y todavía Afrodita surgirá de las olas.
Somos la simiente que perece. Y regresé a mi casa vacía.

(De Diario de a bordo III)

¿Qué leer?




Mis recomendaciones de esta semana:

La primera es un extraño y fascinante libro escrito por el serbio Goran Petrovic, considerado uno de los autores más importantes de su país, y especialista en literatura serbia y yugoslava por la Universidad de Belgrado. El título es Atlas descrito por el cielo, y ha sido publicado por la editorial Sexto Piso, con prólogo de Alberto Manguel. Anímense a entrar a ese otro mundo de la extraña literatura de Goran Petrovic.
La segunda recomendación es la novela del hidalguense Yuri Herrera llamada Trabajos del reino. En la que el horror de la violencia es visto a través de la mirada de un músico y compositor, y relatado con maravillosa sutileza. Un libro publicado por el Conaculta en su Fondo Editorial Tierra Adentro.
Y cerramos con el interesantísimo estudio de Malva Flores, importante poeta de nuestro país, quien en este caso hace un estudio profundo y cuidadoso de la revista Vuelta de Octavio Paz y de su importancia en la historia de la cultura mexicana. El libro se titula Viaje de Vuelta. Estampas de una revista, y fue publicado por el Fondo de Cultura Económica. Sin duda, una lectura fascinante.


Atlas descrito por el cielo
Goran Petrovic
Sexto piso

"Todo comienza cuando el diverso grupo de personajes principales decide pintar de azul cielo el techo de su casa de una forma peculiar: quitándolo. A partir de ahí el Cartógrafo, Goran Petrović, narra y testimonia, con una escritura cercana a la tradición oral, lo fantásticos sucesos que giran en torno a la casa sin techo y sus habitantes.

A la voluntad de vivir de una forma que transgredí los rígidos límites de la realidad se opone el descontento que estos personajes generan entre vecinos y autoridades estatales, como fuerzas que derriban todo intento por salir de la uniformidad y de la norma. Por fortuna, cuentan con la ayuda de objetos como los Espejos Occidental y Septentrional, o la Enciclopedia Serpentiana, para poder sortear las dificultades que encuentran en el camino. El primero refleja del lado izquierdo la mentira de quien se para enfrente, y del lado derecho su verdad, en tanto que el segundo muestra de manera simultánea el pasado, presente y futuro del reflejado. La Serpentiana es un libro infinito, que lo contiene todo, pero que sólo muestra a cada lector lo que lee en ese momento."



Trabajos del reino 
Yuri Herrera
Conaculta


"Trabajos del Reino, obra en la que su autor plasma la mirada de un compositor de corridos. A través de esta escritura despliega ante el lector un panorama de la “vida palaciega” de un cártel del narcotráfico.

Lobo, protagonista de la novela, es un ser marginado desde su nacimiento. No posee educación, pero le sobra talento para convertir en cantos épicos los sucesos notables, por eso es el Artista. Una tarde se topa con el hombre que habrá de transformar su vida… Así, reconstruyendo el mundo interior del cártel con un lenguaje popular no exento de lirismo, muestra de su excelente oído, y con un tono que algunas veces requiere registro de fábula infantil y otras de tragedia del Renacimiento, las palabras del Artista nos internan en un castillo donde parece reinar la felicidad, pero cunden las intrigas soterradas. El soberano absoluto vive amenazado por los suyos que luchan para arrebatarle el poder, por las bandas rivales, la policía y el ejército."




Viaje de Vuelta. Estampas de una revista
Malva Flores
Fondo de Cultura Económica

"Como en todas las revistas que Octavio paz alentó, Plural y Vuelta tuvieron un alma común: la pasión crítica, atributo que recobraba la antigua tradición de las revistas literarias mexicanas desde el inicio de nuestra vida independiente o incluso antes. Las revistas culturales son un espejo de la vida literaria pero son también la literatura misma. Discrepando de la unanimidad, frente a los embates contemporáneos de la intolerancia política e ideológica, Vuelta se propuso como "un espacio libre donde se pudiesen desplegar, simultáneamente, la imaginación de los escritores y el pensamiento crítico moderno en sus distintas manifestaciones". Malva Flores nos ofrece en estas páginas un panorama general, aunque no por ello exento de rigor y precisión."


Regalos de la vida


Editada hermosamente ha llegado a mis manos la plaquette "Hasta el fin" de Tomás Segovia, con tres de los últimos textos que el poeta escribió y que no habían sido recogidos aún en libro alguno. Me conmueve acercarme a sus palabras; a esas palabras que él sabía ya cerca del fin.

Comparte mi conmoción y los versos con ustedes.


Hasta el fin

En el gran chopo frente a mi balcón
Tan seguro de sí y sin altanería
Tranquilamente vivo
Mientras amarillea ya por trechos
Su verde población
Qué claramente distinguimos
Las hojas pálidas que más agita
Desentendido el viento
Las que más sin querer se balancean
Las que más locamente giran
En torno a su peciolo
Las que van a caer más pronto

Hay una que hace días
Vapuleada más que todas
Tironeada atropellada
Más que cualquier otra
Se aferra más que todas
Su voluntad entera convertida
En uñas dientes garras

También ella hasta el fin resistirá
A este atropello sordociego
Que la quiere arrancar de la densa hermandad
De verdores de sueños de susurros
De inevitable don de amor
A la que tan del todo pertenece.

                                    27 sep 11


Giro

El tiempo tiene esquinas imprevistas
De repente notamos
Que la luz no es la misma
Que el aire  trae un sesgo diferente
Que los frescores vienen de otros lados
Y entonces comprendemos
Que en algún sitio no sabemos cuándo
Sin darnos cuenta hemos doblado
Una esquina del tiempo
Y no sabemos bien ahora
A qué horizonte vamos acercándonos
Pero sabemos que ese horizonte es fresco
Y que el que hemos dejado a derecha o a izquierda
Sin duda era mejor ya no seguirlo.
                                                      9 oct 11



Viaje aéreo

Hemos venido de muy lejos
Lanzados a través de un túnel de rugido
Gigantesca coraza protectora
Colosalmente frágil
Aislados en el puño inescapable
De una ancha sordera
Y ya depositados en la calma y la norma
Nos inquieta pensar que seguimos estando
Tan inquietantemente protegidos
Que aquí también lo más común de nuestras vidas
Corre un medio de un túnel de rugido inaudible
Y también confiamos nuestra calma
A una gran fuerza cada vez más fuerte
Y cada vez más al borde del derrumbe.
                                                            11 oct 11