"Qué leer": Recomendaciones desde En Busca del Cuento Perdido




Hoy he elegido tres libros nuevecitos para compartir con ustedes:


Después del terremoto de Haruki Murakami, viejo conocido ya de nuestro programa. Este nuevo libro, publicado por Tusquets, como toda su obra en español, está formado por 6 relatos que tienen como telón de fondo el terremoto que asoló la ciudad japonesa de Kobe en 1995 y que se cobró más de 5 mil vidas. Un libro fuerte y conmovedor. 


El segundo libro que quiero recomendarles hoy es una novela, publicada por Siruela, llamada Nudos; el autor, Nurudin Farah, nació en Somalia, y se educó en la India y en Inglaterra. Se dice que es el primer hombre africano que habla de la opresión de las mujeres en su cultura. Un autor que apenas estamos descubriendo los lectores en español y que vale la pena que le sigamos la pista. 


Cierro las recomendaciones de hoy con un estupendo relato sobre Chile y la caída de Salvador Allende, pero sobre todo sobre la lealtad y la traición, la honestidad y la corrupción, el amor y el desamor. Se llama El último tango de Salvador Allende y su autor es Roberto Ampuero. Publicada por la editorial Plaza y Janés, les aseguro que disfrutarán enormemente su lectura.

Más del Programa 150, dedicado a Fernando Savater

Visita: http://enbuscadelcuentoperdido.blogspot.mx/2013/04/150-fernando-savater.html

Foto: José Ayma

La lotería de Arturo Rivera


 El cangrejo

El asesino es ése
el súbito cangrejo
que retrocede hasta el origen


el que sabe de la sangre acumulada
de la historia del gen febril


Es ése. No otro.


El que repite tartamudo tu nombre
el que hinca tu columna en el silencio.


Paradojas del árbol moribundo:
ser el estigma de su propio infierno.


Sandra Lorenzano


La lotería de Arturo Rivera fue publicada por la Editorial Resistencia, y presentada anoche (18 de abril de 2013) en la librería Rosario Castellanos. Este poema es parte de lo que escribí para leer allí.

"He nevado tanto para que duermas"


Ésa es la frase escrita como epitafio sobre la tumba del gran César Vallejo en el cementerio de Montparnasse.
Había nacido en Santiago de Cusco, Perú, el 16 de marzo de 1892, y murió un día como hoy, 15 de abril, pero de 1938, en París.
Como homenaje a uno de los poetas más importantes y entrañables de nuestra lengua, comparto con ustedes el enlace al Material de Lectura que publicó la UNAM hace algunos años y que recoge algunos de los poemas más significativos de Vallejo.


Material de lectura - César Vallejo

"A mi corazón el domingo", Wislawa Szymborska


Gracias te doy, corazón mío,
por no quejarte, por ir y venir
sin premios, sin halagos,
por diligencia innata.
     
Tienes setenta merecimientos por minuto.
Cada una de tus sístoles
es como empujar una barca
hacia alta mar
en un viaje alrededor del mundo.
     
Gracias te doy, corazón mío,
porque una y otra vez
me extraes del todo,
y sigo separada hasta en el sueño.
     
Cuidas de que no me sueñe al vuelo,
y hasta el extremo de un vuelo
para el que no se necesitan alas.
     
Gracias te doy, corazón mío,
por haberme despertado de nuevo,
y aunque es domingo,
día de descanso,
bajo mis costillas
continúa el movimiento de un día laboral.
     
De Mil alegrías -Un encanto 1967. Versión de Gerardo Beltrán

En busca del cuento perdido: Rossi y Asiain



Hoy hablaremos de dos escritores vinculados a la revista Vuelta, uno de los principales proyectos intelectuales de Octavio Paz. Fundada en 1976 sin duda marcó un hito en la historia cultural de nuestro país. La revista dejó de publicarse en 1998, cuando murió su fundador. Afortunadamente se puede ver en formato electrónico la colección completa en el sitio web de su heredera la revista Letras libres, fundada y dirigida por Enrique Krauze. El sitio es www.letraslibres.com

Más sobre el programa 148 dedicado a Alejandro Rossi y Aurelio Asiain: 

Actividad para la próxima semana

Aquí hay dos fotografías muy inquietantes que tomé en semana santa. ¿Qué les parece si le inventan una historia a alguna de ellas? Espero sis textos de no más de 15 líneas en nuestro correo de siempre: enbuscadelcuento@yahoo.com.mx

(click en la foto para ampliarla)

Foto: Sandra Lorenzano
Foto: Sandra Lorenzano

La voz a ti debida



Algo de la poesía de Pedro Salinas para recuperar esta hora que se nos ha ido entre las manos

La voz a ti debida

Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reloj
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.





Ahora te quiero...

Ahora te quiero,
como el mar quiere a su agua:
desde fuera, por arriba,
haciéndose sin parar
con ella tormentas, fugas,
albergues, descansos, calmas.
¡Qué frenesíes, quererte!
¡Qué entusiasmo de olas altas,
y qué desmayos de espuma
van y vienen! Un tropel
de formas, hechas, deshechas,
galopan desmelenadas.
Pero detrás de sus flancos
está soñándose un sueño
de otra forma más profunda
de querer, que está allá abajo:
de no ser ya movimiento,
de acabar este vaivén,
este ir y venir, de cielos
a abismos, de hallar por fin
la inmóvil flor sin otoño
de un quererse quieto, quieto.
Más allá de ola y espuma
el querer busca su fondo.
Esta hondura donde el mar
hizo la paz con su agua
y están queriéndose ya
sin signo, sin movimiento.
Amor
tan sepultado en su ser,
tan entregado, tan quieto,
que nuestro querer en vida
se sintiese
seguro de no acabar
cuando terminan los besos,
las miradas, las señales.
Tan cierto de no morir,
como está
el gran amor de los muertos.



¿Fue como beso o llanto?...

¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos
con las manos, buscándonos
a tientas, con los gritos,
clamando, con las bocas
que el vacío besaban?
¿Fue un choque de materia
y materia, combate
de pecho contra pecho,
que a fuerza de contactos
se convirtió en victoria
gozosa de los dos,
en prodigioso pacto
de tu ser con mi ser
enteros?
¿O tan sencillo fue,
tan sin esfuerzo, como
una luz que se encuentra
con otra luz, y queda
iluminado el mundo,
sin que nada se toque?


Más hondo

sólo la lluvia no es fragmento

y algún pájaro
blanco
dibujando gestos de
infinito

patria de alas
el desarraigo

lo asible de tu ausencia


Hugo Mujica, Más hondo. Antología poética, Barcelona, Vaso Roto Ediciones, 2009, p. 21

Las Malvinas y Borges

El 2 de abril se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, y yo no puedo dejar de pensar en uno de los textos más conmovedores de Borges:


JUAN LÓPEZ Y JOHN WARD

Les tocó en suerte una época extraña.

El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los catógrafos, auspiciaba las guerras.

López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.

El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.

Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.

Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.

El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.

Jorge Luis Borges, 1985







Noticias del Imperio: una celebración

Los invito a celebrar el cumpleaños de Fernando del Paso escuchando su lectura del comienzo de Noticias del Imperio: el primer monólogo de Carlota. ¡Excepcional!