¡Feliz día!

¡Feliz día a todas las mamás!
Y al decirlo pienso en todas aquellas que lo son por amor y vocación.
Pienso en la mía, claro, a la que extraño cada día.
Pienso en mis amig@s querid@s que también extrañan a la suya.
Pienso en las mamás que pueden abrazar a sus hijos. Pero también en aquellas otras que no pueden hacerlo. En las que sufren, pero luchan y no se dan por vencidas.
Pienso en Estela de Carlotto y en todas las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. Pienso en las miles de madres mexicanas que buscan a sus hijos.
Pienso en los millones de madres que quisieran darles a sus hijos una vida mejor. En las que trabajan de sol a sol, en las que acarrean agua a lo largo de kilómetros, en las siguen pidiendo centros de salud y escuelas, en las de la triple y cuádruple jornada.
Pienso en mis amigas queridísimas que han elegido no ser mamás y que tienen que enfrentarse todos los días a convencionalismos y prejuicios.
Pienso en la maravilla de vivir en una ciudad en que las mujeres pueden decidir libremente si ser o no ser mamás.
En fin... todo eso es el 10 de mayo para mí. 

¡Felicidades! Las quiero!