El sueño creador

Y existe también la palabra dentro del soñar mismo, la palabra soñada, la palabra que transita, como habiéndose escapado de algún lugar de donde la palabra rara vez suele venir: de ese remoto silencio, fondo, horizonte, océano de silencio, de donde llegan las palabras sueltas, solas, como sin dueño; las palabras que visitan y que se presentan cuando el sujeto dormido o en vela, no está en situación de hablar, ni pretende hacerlo.Son palabras reveladoras, aunque su revelación no se entienda o aunque no traigan ninguna manifestación determinada, pueden ser reveladoras simplemente de la palabra misma; del misterio de la palabra.

María Zambrano