¡Feliz 2013!


Queridos todos,

Va esta rolita para desearles un hermosísimo 2013. Gracias por haberme acompañado durante este año. Gracias por haberme apapachado y mimado. Gracias por haberme leído y escuchado. Gracias por haberme hecho compañía. Gracias por las complicidades. Gracias por haberme regalado palabras y abrazos.

Que el 2013 sea un año de solidaridades y creatividad, de proyectos y aventuras compartidas. Que se termine la atroz violencia en que está sumido este México nuestro que tanto amamos. Que nuestros ausentes estén siempre con nosotros. Que podamos dialogar. Que podamos construir juntos un país más justo, más generoso, más equitativo, mas solidario.


Hay mucho que hacer. Como dice la canción "Yo vengo a ofrecer mi corazón".
And last but not least: "Que todas las noches sean noches de boda. Que todas las lunas sean lunas de miel".
Los quiero mucho. ¡Feliz 2013!



Programa 133. Especial de navidad

Gracias a la vida. ¿Qué mejor frase para celebrar estas fiestas? Y gracias a todos ustedes, queridos amigos de En busca del cuento perdido, por acompañarme cada lunes. Que la vida siga siendo generosa con todos nosotros y nos permita seguir compartiendo sonrisas, palabras, cariño y solidaridades. ¡Felices fiestas, queridos!
Gracias a la vida, de Violeta Parra, por Mercedes Sosa
Y para escuchar este lunes les proponemos una selección de temas que han formado parte del programa. ¡Que la disfruten!
Fussible, Ventilador
Gato Barbieri, She is Michelle
Lorena Mackenitt, Bonny Portmore
Sufjan Stevens, Casimir Pulasky Day
Pink Floyd, Wish you were here
¡No olviden suscribirse al podcast!
http://enbuscadelcuento.blogspot.com

Viernes de poesía con el genial Oliverio Girondo




¿Dónde? 

¿Me extravié en la fiebre?
¿Detrás de las sonrisas?
¿Entre los alfileres?
¿En la duda?
¿En el rezo?
¿En medio de la herrumbre?
¿Asomado a la angustia,
al engaño,
a lo verde?...
No estaba junto al llanto,
junto a lo despiadado,
por encima del asco,
adherido a la ausencia,
mezclado a la ceniza,
al horror,
al delirio.
No estaba con mi sombra,
no estaba con mis gestos,
más allá de las normas,
más allá del misterio,
en el fondo del sueño,
del eco,
del olvido.
No estaba.
¡Estoy seguro!
No estaba.




Cansancio

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.




Recomendaciones de la semana




Hoy tenemos nuestra sección ¿Qué leer? Con tres propuestas muy interesantes:
Comenzamos con dos escritores mexicanos:


1. La primera recomendación del día es el libro Me llaman la tequilera, de Alma Velasco, y cuyo subtítulo es Lucha Reyes: la cantante que innovó la canción ranchera. Publicado en Suma de Letras por Santillana, Alma Velasco reconstruye en esta novela la intensa vida de Lucha Reyes. Con una gran documentación, datos y testimonios, no sólo traza rl retrato de la artista que inventó el género del mariachi tal y como lo conocemos hoy, sino que recreó a un personaje de carne y hueso: desde su infancia en la pobreza y orfandad y su debut en el mundo de las carpas hasta su impresionante éxito. 

2. Va la segunda recomendación: y para seguir con la literatura mexicana, me gustaría hablar de la novela más reciente de Guillermo Fadanelli, uno de los autores más interesantes del panorama literario de nuestro país. Se llama Mis mujeres muertas, y ganó el Premio Grijalbo de Novela 2012. Tal como lo dice la propia editorial “…es una novela sobre la melancolía y la soledad humana, enfrentadas por un hombre cuya ebriedad llegó a convertirlo en un experto en los estados del alma”.





3. El tercer libro que quiero recomendarles hoy es del genial escritor afgano Atiq Rahimi y se llama Maldito sea Dostoievski. En esta novela Rahimi se inspira en Crimen y castigo para construir una trama de violencia, culpa y remordimiento ubicada en Kabul. Vale la pena acercarse a las páginas de este autor, que tenemos en nuestra lengua gracias a la editorial Siruela.






Más sobre el programa de hoy, dedicado a Raúl Zurita, en: http://enbuscadelcuentoperdido.blogspot.com

El Ciclista del San Cristobal


El Ciclista del San Cristobal

Antonio Skármeta
(Antofagasta, Chile, 1940 -)




“...y abatíme tanto, tanto
que fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance...”
San Juan de La Cruz



      Además era el día de mi cumpleaños. Desde el balcón de la Alameda vi cruzar parsimoniosamente el cielo ese Sputnik ruso del que hablaron tanto los periódicos y no tomé ni así tanto porque al día siguiente era la primera prueba de ascensión de la temporada y mi madre estaba enferma en una pieza que no seria más grande que un closet. No me quedaba más que pedalear en el vacio con la nuca contra las baldosas para que la carne se me endureciera firmeza y pudiera patear mañana los pedales con ese estilo mio al que le dedicaron un articulo en “Estadio”. Mientras mamá levitaba por la fiebre, comencé a pasearme por los pasillos consumiendo de a migaja los queques que me habla regalado la tía Margarita, apartando acuciosamente los trozos de fruta confitada con la punta de la lengua y escupiéndolos por un costado que era una inmundicia. Mi viejo salla cada cierto tiempo a probar el ponche, pero se demoraba cada vez cinco minutos en revolverlo, y suspiraba, y después le metía picotones con los dedos a las presas de duraznos que flotaban como náufragos en la mezcla de blanco barato, y pisco, y orange, y panimávida.
      Los dos necesitábamos cosas que apuraran la noche y trajeran urgente la mañana. Yo me propuse suspender la gimnasia y lustrarme los zapatos; el viejo le daba vueltas al gula con la probable idea de llamar una ambulancia, y el cielo estaba despejado, y la noche muy cálida, y mamá decía entre sueños “estoy incendiándome”, no tan débil como para que no la oyéramos por entre la puerta abierta.
      Pero esa era una noche tiesa de mechas. No aflojaba un ápice la crestona. Pasar la vista por cada estrella era lo mismo que contar cactus en un desierto, que morderse hasta sangrar las cutículas, que leer una novela de Dostoiewski. Entonces papá entraba a la pieza y le repetía a la oreja de mi madre los mismos argumentos inverosímiles, que la inyección le bajarla la fiebre, que ya amanecía, que el doctor iba a pasar bien temprano de mañana antes de irse de pesca a Cartagena.
      Por último le argumentamos trampas a la oscuridad. Nos valimos de una cosa lechosa que tiene el cielo cuando está trasnochado y quisimos confundirla con la madrugada (si me apuraban un poco hubiera podido distinguir en pleno centro algún gallo cacareando).
      Podría ser cualquier hora entre las tres y las cuatro cuando entré a la cocina a preparar el desayuno. Como si estuvieran concertados, el pitido de la tetera y los gritos de mi madre se fueron intensificando. Papá apareció en el marco de la puerta.
      —No me atrevo a entrar —dijo.
      Estaba gordo y pálido y la camisa le chorreaba simplemente. Alcanzamos a oír a mamá diciendo: que venga el médico.
      —Dijo que pasaría a primera hora en la mañana —repitió por quinta vez mi viejo.
      Yo me habla quedado fascinado con los brincos que iba dando la tapa sobre las patadas del vapor.
      —Va a morirse —dije.
      Papá comenzó a palparse los bolsillos de todo el cuerpo. Señal que quería fumar. Ahora le costaría una barbaridad hallar los cigarrillos y luego pasaría lo mismo con los fósforos y entonces yo tendría que encendérselo en el gas.
      —¿Tú crees?
      Abrí las cejas así tanto, y suspiré.
      —Pásame que te encienda el cigarrillo.

Seguir leyendo...

Cuento chileno contemporáneo, breve antología (Dirección de Literatura, UNAM, Serie Antologías, México, 2012; Poli Délano: compilador; Poli Délano y Rafael Ramírez Heredia: prólogos)


Publicada por primera vez en 1996, esta antología compilada por Poli Délano abarca dos generaciones de escritores chilenos: “la de los Novísimos o del 70 y la del 80 o N.N. Ambas generaciones –explica Délano-  nacieron enmarcadas en escenarios de fuerte convulsión social: una alcanza la madurez cuando el mundo vive la inolvidable década de los 60, con su carga de revolución, hipismo, grandes estadistas e irreverencia; la otra recibe este influjo en su infancia y juventud, pero despierta de este ensueño cautivante  para caer en la pesadilla del fascismo criollo con el golpe de 1973”. Poli Délano añade: “Ambas generaciones unidas por sólidos puentes de experiencias compartidas y de razonada rebeldía ante lo establecido conforman la vertiente más renovada y fresca de la narrativa chilena.

Lee más sobre el programa de hoy, dedicado a la Feria del Libro de Guadalajara 2012 en:

Raúl Zurita


Raúl Zurita es uno de los invitados a la FIL de Guadalajara de este año. Un poeta excepcional que descubrí hace muchos (muchísimos) años gracias a David Huerta.

Les dejo un par de poemas y un enlace para que lo disfruten:


Guárdame en ti


Amor mío: guárdame entonces en ti
en los torrentes más secretos
que tus ríos levantan
y cuando ya de nosotros
sólo quede algo como una orilla
tenme también en ti
guárdame en ti como la interrogación
de las aguas que se marchan
Y luego: cuando las grandes aves se
derrumben y las nubes nos indiquen
que la vida se nos fue entre los dedos
guárdame todavía en ti
en la brizna de aire que aún ocupe tu voz
dura y remota
como los cauces glaciares en que la primavera desciende.








Inscripción 178



Te hablan ahora las rompientes de tu vida
Te cuentan de las falsas Itacas,
del naufragio en costas remotas
de tu cansancio doblándote hacia las olas
Te dicen que más allá está el final
de la tierra
que allí el mar se derrumba, que tu mar
amado se derrumba y que los barcos
nunca han vuelto
Te hablan en tu propia noche los temores


Que suenen entonces como algo que se
despierta estos poemas
como algo que está en ti, como algo que cruce el mar y se despierta.








John Banville y Colm Tóibín: mis pasiones irlandesas

El azar (¿el azar?), ése que no será jamás abolido por un golpe de dados, hizo que esta semana coincidieran en mi vida dos excepcionales autores irlandeses: John Banville y Colm Tóibín. Aunque ya había leído un par de novelas de cada uno de ellos, volver a encontrármelos y, sobre todo, a encontrar su escritura, fue un regalo de la vida. Qué fuerza, qué sutileza, qué densidad tienen ambos.

Antigua luz de Banville es un relato de ésos que nos dejan en la piel una huella que difícilmente se borre alguna vez. Las reflexiones sobre la memoria, la muerte y el deseo, acompañan los recuerdos de Alexander Clave, viejo actor de teatro, sobre su primera pasión: la que sintió por la madre de su mejor amigo a los 15 años. Al mismo tiempo, la invitación a participar en la filmación de una película, lo lleva a crear una relación especial con la joven protagonista del film. Las ausencias y los secretos van marcando sus confidencias.

"John Banville (Wexford, Irlanda, 1945), que se convierte en Benjamin Black cuando escribe novela negra, otra de sus pasiones y de gran éxito, explicó, que el trabajo del artista consiste en "concentrarse mucho en el objeto con el que se trabaja, hasta que brille, tenga luz y haga, a quien lo aprecie, mucho más vulnerable y se sonroje". 

"Crear ficción es en cierto modo erotismo", dice. "Amo el lenguaje y trabajo frase a frase, cuidándolas hasta el extremo, el resto se cuida solo; quiero decir que los personajes, la trama, los diálogos van por su propia cuenta. Surgen solos", argumentó el autor de "El Mar", premios Booker e Irish Book Award.

Otro de los aspectos de su nueva novela se refiere a la importancia del mundo de los sueños. "Cuando era joven -aclaró- creía que escribir era un proceso irracional que no podía controlar, pero a medida que voy creciendo, me doy cuenta de que escribir es como soñar. No sé qué es lo que estoy haciendo y digamos, que en ese sentido, es como soñar".
"Antigua Luz" también discurre por una especie de vigilia o duermevela, una suerte de realidades, recuerdos y sueños, que se van entrecruzando por una narración en la que los hombres son más débiles y vulnerables que las mujeres.
"Los hombres tienen miedo a las mujeres porque ellas tienen el secreto de la reproducción. Las mujeres tienen poder sobre los hombres porque ellos necesitan la iluminación, el conocimiento, pero son criaturas torpes, que solo pueden pensar en el sexo", subrayó el escritor. (http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/00eff9b81caf08a6aede199fbfd0a7a1)
Vale la pena que le den una mirada a las primeras páginas de la novela:

http://www.alfaguara.com/uploads/ficheros/libro/primeras-paginas/201209/primeras-paginas-antigua-luz.pdf

De Colm Tóibín les hablaré en el siguiente post. ¿Les parece?

¿Buscando qué leer?






¡Aquí van las recomendaciones de la semana!


1) Comienzo con La trama secreta del estupendo narrador mexicano Mauricio Molina. Se trata de un libro en el que se compendian alrededor de 20 años de su trabajo como cuentista. Desde la literatura fantástica a la autoficción, este volumen publicado por el FCE refrenda la importancia del trabajo creativo de Mauricio Molina.






2) El segundo libro que quiero recomendarles hoy es Las dos vidas de Floria de Laura Martínez-Belli. Se trata de la tercera novela de esta autora nacida en Barcelona, criada en Panamá y asentada en México. Una “ciudadana del mundo” como dice ella misma. Las dos vidas de Floria es, como lo dice la propia editorial Planeta, “una maravillosa fábula surreal, dulce y melancólica que nos conecta con la naturaleza, el amor y sus diferentes maneras de entrar en nuestra vida”.




3) Y cerramos nuestras recomendaciones del día con la ácida y provocadora novela La cena del holandés Herman Koch publicada por Salamandra en su colección de libros de bolsillo. La cena responde a una pregunta más que inquietante: ¿Hasta dónde es capaz de llegar un padre para encubrir un hijo que comete un delito injustificable? Suena interesante, no?
Espero que disfruten la lectura de estos tres libros, tanto como la he disfrutado yo misma.




Más sobre el programa de hoy, dedicado al narrador Alberto Chimal, click aquí

El libro del desasosiego

Siempre es bueno volver al gran Fernando Pessoa

Pedí tan poco a la vida y ese mismo poco la vida me lo negó. un haz de parte del sol, un campo próximo, un poco de sosiego con un poco de pan, no pesarme mucho el saber que existo, y no exigir nada de los otros ni ellos nada de mí. esto mismo me fue negado, como quien niega la limosna no por falta de buena alma, sino por tener que desabrocharse la chaqueta. Escribo, triste, en mi cuarto tranquilo, solo como siempre yo he estado, solo como siempre estaré. y pienso si mi voz, aparentemente tan poca cosa, no encarna la sustancia de millares de voces, el hambre de decirse de millares de vidas, la paciencia de millones de almas sometidas como la mía al destino cotidiano, al sueño inútil, a la esperanza sin vestigios. en estos momentos mi corazón late más alto por mi conciencia de él. vivo más porque vivo mayor. Siento en mi persona una fuerza religiosa, una especie de oración, un símil de clamor. pero mi reacción contra mi desciende desde mi inteligencia... me veo en el cuarto piso de la Rua dos Douradores, me ayudo con sueño; miro, sobre el papel medio escrito, la vida sana sin belleza y el cigarro barato que apurándolo extiendo sobre el secante viejo. ¡yo, aquí, en este cuarto piso, interpelando a la vida!, ¡diciendo lo que las almas sienten!, ¡haciendo prosa como los genios y los célebres! ¡yo, aquí, así...! 
(...)
El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la ausencia de sensibilidad. La cualidad principal en la práctica de la vida es aquella cualidad que conduce a la acción, esto es, la voluntad. Ahora bien, hay dos cosas que estorban a la acción –la sensibilidad y el pensamiento analítico, que no es, a fin de cuentas, otra cosa que el pensamiento con sensibilidad. Toda acción es, por naturaleza, la proyección de la personalidad sobre el mundo exterior, y como el mundo exterior está en buena y en su principal parte compuesto por seres humanos, se deduce que esa proyección de la personalidad consiste esencialmente en atravesarnos en el camino ajeno, en estorbar, herir o destrozar a los demás, según nuestra manera de actuar. Para actuar es necesario, por tanto, que no nos figuremos con facilidad las personalidades ajenas, sus penas y alegrías. Quien simpatiza, se detiene. El hombre de acción considera el mundo exterior como compuesto exclusivamente de materia inerte –inerte en sí misma, como una piedra sobre la que se pasa o a la que se aparta del camino; o inerte como un ser humano que, por no poder oponerle resistencia, tanto da que sea hombre o piedra, pues, como a la piedra, o se le apartó o se le pasó por encima. El máximo ejemplo de hombre práctico, por reunir la extrema concentración de la acción junto con su importancia extrema, es la del estratega. Toda la vida es guerra, y la batalla es, pues, la síntesis de la vida. Ahora bien, el estratega es un hombre que juega con vidas como el jugador de ajedrez juega con las piezas del juego. ¿Qué sería del estratega si pensara que cada lance de su juego lleva la noche a mil hogares y el dolor a tres mil corazones? ¿Qué sería del mundo si fuéramos humanos? Si el hombre sintiera de verdad, no habría civilización. El arte sirve de fuga hacia la sensibilidad que la acción tuvo que olvidar. 





12 de noviembre: ¡Feliz cumpleaños, Juana Inés!


En que satisfaga un recelo con la retórica del llanto
Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba.

Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía,
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste,
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos:
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.



 
En que describe racionalmente los efectos irracionales del Amor
Este amoroso tormento
que en mi corazón se ve,
sé que lo siento, y no sé
la causa por que lo siento.

Siento una grave agonía
por lograr un devaneo
que empieza como deseo
y para en melancolía.

Y cuando con más terneza
mi infeliz estado lloro,
sé que estoy triste e ignoro
la causa de mi tristeza.

Siento un anhelo tirano
por la ocasión a que aspiro
y cuando cerca la miro
yo misma aparto la mano.

Porque si acaso se ofrece
después de tanto desvelo,
la desazona el recelo
o el susto la desvanece.

Y si alguna vez sin susto
consigo tal posesión,
cualquiera leve ocasión
me malogra todo el gusto.

Siento mal del mismo bien
con receloso temor,
y me obliga el mismo amor
tal vez a mostrar desdén.

Cualquier leve ocasión labra
en mi pecho de manera
que el que imposibles venciera
se irrita de una palabra.

Con poca causa ofendida
suelo en mitad de mi amor
negar un leve favor
a quien le diera la vida.

Ya sufrida, ya irritada,
con contrarias penas lucho,
que por él sufriré mucho
y con él sufriré nada.

No sé en qué lógica cabe
el que tal cuestión se pruebe,
que por él lo grave es leve
y con él lo leve es grave.

Sin bastantes fundamentos
forman mis tristes cuidados,
de conceptos engañados,
un monte de sentimientos.

Y en aquel fiero conjunto
hallo, cuando se derriba,
que aquella máquina altiva
sólo estribaba en un punto.

Tal vez el dolor me engaña,
y presumo sin razón
que no habrá satisfacción
que pueda templar mi saña.

Y cuando a averiguar llego
el agravio por que riño,
es como espanto de niño
que para en burlas y juego.

Y aunque el desengaño toco,
con la misma pena lucho
de ver que padezco mucho
padeciendo por tan poco.

A vengarse se abalanza
tal vez el alma ofendida
y después arrepentida
toma de mí otra venganza.

Y si al desdén satisfago
es con tan ambiguo error
que yo pienso que es rigor
y se remata en halago.

Hasta el labio desatento
suele equívoco tal vez,
por usar de la altivez,
encontrar el rendimiento.

Cuando por soñada culpa
con más enojo me incito,
yo le acrimino el delito
y le busco la disculpa.

No huyo el mal ni busco el bien,
porque en mi confuso error
ni me asegura el amor
ni me despecha el desdén.

En mi ciego devaneo,
bien hallada con mi engaño,
solicito el desengaño
y no encontrarlo deseo.

Si alguno mis quejas oye,
más a decirlas me obliga,
porque me las contradiga,
que no porque las apoye.

Porque si con la pasión
algo contra mi amor digo,
es mi mayor enemigo
quien me concede razón.

Y si acaso en mi provecho
hallo la razón propicia,
me embaraza la injusticia
y ando cediendo el derecho.

Nunca hallo gusto cumplido,
porque entre alivio y dolor
hallo culpa en el amor
y disculpa en el olvido.

Esto de mi pena dura
es algo del dolor fiero
y mucho más no refiero
porque pasa de locura.

Si acaso me contradigo
en este confuso error,
aquel que tuviese amor
entenderá lo que digo. 

http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/ha/cruzsor/estatar.htm

Poesía en viernes


FINAL
Fabián Casas

Éste es el patio donde fui chico.
Las baldosas se han gastado un poco y las plantas
han crecido por las rendijas de las paredes.
En esta soledad de la casa deshabitada
tengo la terrible certeza de estar parado sobre una equivocación.
No todo es tan duro, ya lo sé;
pero convengamos que esta falsedad
de tensar los poemas con una catástrofe
se ha convertido ahora en mi segunda naturaleza.
Cuando veo a la gente besándose en las plazas
no puedo dejar de creer en un futuro
donde los únicos vestigios del amor
serán videos
pornográficos.

De El pequeño mecanismo de los acontecimientos, Selección, epílogo y nota de Hernán Bravo Varela, Almadía 2012.

2 de noviembre. Por los que están. Por los que no están.


*
Si hay un nombre secreto, el nombre que un huidizo dios escribiera alguna vez sobre la arena, te llamaría yo piedra, mano, agua que corre, para tratar de adivinar sus designios. Dibujaría entonces sobre tu vientre los signos ambiguos del consuelo - como la hoguera que arde detrás del último médano - para hacer de tu piel mi rezo cotidiano.
Si hay un nombre secreto debe contener dentro de sí todas las palabras. También las del dolor. Las de la ventana que mira a ninguna parte. Las de la ceniza que dio forma a tus huesos. Las del brillo acerado de las aves que viven cada noche dentro de los sueños. O tal vez sean alas de ángeles que repiten el nombre en tus oídos, como cuentan en otoño quienes saben. Bajo una llovizna inacabable. Bebo de ti entonces como si de algas fuera la sal de tu lengua. Bebo para encontrar aquella primera letra. Origen. Vértebra. Vino oscuro que se derrama.


*
Nada se ve, y es apenas un susurro lo que llega de la otra orilla. Palabras ininteligibles. Tal vez una letanía. Una canción infantil. Sólo un contrabajo en re menor para el duelo.

*
Túmulo perdido en el grano más callado de la sal
Sombra de tu cuerpo en las madrugadas de viento
                   Las que guardas en las puntas de los dedos
                   En la huella violenta de las comisuras
Y era humedad de hojas la que inventaba el aliento
Para hablar otra vez  del desfile de tus huesos.
Si nunca aparecieran tras la bruma las voces
Te quedarías sin muelles        Sin retazos de historias
                             Sin la luz que se filtra vuelta rastro del insomne
De nada valdría entonces ser el que invoca el latido de la hierba
La caricia   El canto   La plegaria oscura del desencuentro.
 
*
Agosto será siempre el mes más cruel. Por eso la elegía busca el color de las azaleas que escapan al frío repentino. Muda la certeza de los peces dibuja espirales de ceniza. Habrá que esperar al próximo verano y escarbar entonces con las uñas para hacer del bautizo ceremonia compartida. Húmedas raíces buscan el contorno de las pieles, entre ráfagas feroces de silencio. Cancelado el salmo, los nombres apenas se pronuncian y es de sombra la sombra de sus pasos.  Silere.

¡Feliz cumpleaños, Carlos Drummond de Andrade!


Un día como hoy, 31 de octubre, pero de 1902, nacía el gran poeta brasileño Carlos Drummond de Andrade. Volver a su poesía es siempre una fiesta.

El mundo es grande y cabe ...

El mundo es grande y cabe
en esta ventana sobre el mar.
El mar es grande y cabe
en la cama y en el colchón de amar.
El amor es grande y cabe 

en el breve espacio de besar.



Dulce fantasma, ¿por qué me visitas...

Dulce fantasma, ¿por qué me visitas
como en otros tiempos nuestros cuerpos se visitaban?
Me roza la piel tu transparencia, me invita
a rehacernos caricias imposibles: nadie
recibió nunca un beso de un rostro consumido.
Pero insistes, dulzura. Oigo tu voz,
la misma voz, el mismo timbre,
las mismas leves sílabas,
y aquel largo jadeo
en que te desvanecías de placer,
y nuestro final descanso de gamuza.
Entonces, convicto,
oigo tu nombre, única parte tuya indisoluble
música pura en continua existencia.
¿A qué me abro?, a ese aire imposible
en que te has convertido
y beso, beso esa nada intensamente.

Versión de Ángel Crespo





La geografía del afecto

¡Qué emoción! Quisiera compartir con ustedes esta nota que acabo de recibir de Colombia.

¡Las recomendaciones de la semana!




Los dejo con tres estupendas recomendaciones:


1. Empezamos con el libro de Vicente Quirarte, Amor de ciudad grande. Se trata de un homenaje a la ciudad de México, de este poeta, narrador, ensayista, amante de las palabras y de las calles, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. El libro, publicado por la UNAM y el Fondo de Cultura Económica, dibuja en breves y deliciosas viñetas y relatos  “una historia de amor y odio entre las varias ciudades que son la nuestra (…) a través de monumentos, estampas, historias y tintas, vamos siguiendo al poeta que reinvindica la calle como espacio recorrido lenta y deliciosamente, descubriendo un cuerpo, sus secretos y novedades, sus olores domésticos y sus cotidianas sorpresas”. 


2. El segundo libro que me gustaría recomendarles hoy es un clásico del cual acaba de sacar una nueva edición la editorial Acantilado. Se trata nada más ni nada menos que de María Antonieta del gran Stefan Zweig. El escritor vienés traza un maravilloso retrato de la reina de Francia, la más famosa víctima de la guillotina. No se lo pierdan!

"María Antonieta nació en Viena en 1755, hija del emperador austríaco Francisco I y de María Teresa. En mayo de 1770 contrajo matrimonio, cuando tenía catorce años, con Luis XVI de Francia. De nuevo la destreza de Stefan Zweig para el retrato y su finísima comprensión del alma humana se unen para dibujar un cuadro extraordinario de la más famosa víctima de la guillotina: su tormentosa llegada a Versalles, la frustración ante la frialdad de su esposo, su apasionado romance con el conde Von Fersen y, finalmente, el caos y el terror que la revolución trajo consigo."


3. Y cerramos las recomendaciones de hoy con poesía publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León y Ediciones Tabasco 189. Me refiero al nuevo libro de Rocío Cerón, una de las poetas jóvenes más interesantes de nuestro país.
Si les parece bien, cerramos el programa de hoy leyendo algunos de los poemas de Diorama, este nuevo poemario de Rocío Cerón.
Visita el sitio de Diorama: http://www.diorama-poesiatransversal.com

DIORAMA POR ROCÍO CERÓN & NÓMADA




Más del programa de hoy, sobre el escritor español Antonio Orejudo en:
http://enbuscadelcuentoperdido.blogspot.com

"Carta a mi madre", Juan Gelman

CARTA A MI MADRE (GINEBRA, PARÍS, JULIO 1984 PARÍS, NOVIEMBRE 1987)
a Teodora
 
recibí tu carta 20 días después de tu muerte y cinco minutos después de saber que habías muerto / una carta que el cansancio, decías, te interrumpió / te habían visto bien por entonces /aguda como siempre / activa a los 85 años de edad pese a las tres operaciones contra el cáncer que finalmente te llevó/
¿te llevó el cáncer? / ¿no mi última carta? / la leíste, respondiste, moriste / ¿adivinaste que me preparaba a volver? / yo entraría a tu cuarto y no lo ibas a admitir / y nos besábamos / nos abrazamos y lloramos / y nos volvemos a besar / a nombrar / y estamos juntos / no en estos fierros duros /
vos / que contuviste tu muerte tanto tiempo / ¿por qué no me esperaste un poco más? / ¿temías por mi vida? / ¿me habrás cuidado de ese modo? / ¿jamás crecí para tu ser? / ¿alguna parte de tu cuerpo siguió vivida de mi infancia? / ¿por eso me expulsaste de tu morir? / ¿como antes de vos? / ¿por mi carta? / ¿intuiste? /

nos escribimos poco en estos años de exilio / también es cierto que antes nos hablamos poco / desde muy chico, el creado por vos se rebeló de vos / de tu amor tan estricto / así comí rabia y tristeza / nunca me pusiste la mano encima para pegar / pegabas con tu alma / extrañamente éramos juntos /
no sé cómo es que mueras / me sos / estás desordenada en mi memoria / de cuando yo fui niño y de pronto muy grande / y no alcanzo a fijar tus rostros en un rostro / tus rostros es un aire / una calor / un aguas / tengo gestos de vos que son en vos / ¿o no es así? / ¿imagino? / ¿o quiero imaginar? / ¿recuerdo? / ¿qué sangres te repito? / ¿en qué mirada mía vos miras? / nos separamos muchas veces /

nací con 5,5 kilos de peso / estuviste 36 horas en la cama dura del hospital hasta sacarme al mundo / me tuviste todo el tiempo que tu cuerpo me pudo contener / ¿estabas bien conmigo adentro? / ¿no te fui dando arrebatos, palpitaciones, golpes, miedos, odios, servidumbres? / ¿estábamos bien, juntos así, yo en vos nadando a ciegas? / ¿qué entonces me decías con fuerza silenciosa que siempre fue después? / debo haber sido muy feliz adentro tuyo / habré querido no salir nunca de vos / me expulsaste y lo expulsado te expulsó /
¿esos son los fantasmas que me persigo hoy mismo / a mi edad ya / como cuando nadaba en tu agua? / ¿de ahí me viene esta ceguera, la lentitud con que me entero, como si no quisiera, como si lo importante siga siendo la oscuridad que me abajó tu vientre o casa? / ¿la tiniebla de grande suavidad? / ¿dónde el lejano brillo no castiga con mundo piedra ni dolor? / ¿es vida con los ojos cerrados? / ¿por eso escribo versos? / ¿para volver al vientre donde toda palabra va a nacer? / ¿por hilo tenue? / la poesía ¿es simulacro de vos? / ¿tus penas y tus goces? / ¿te destruís conmigo como palabra en lapalabra? / ¿por eso escribo versos? / ¿te destruyo así pues? / ¿nunca me nacerás? / ¿las palabras son estas cenizas de adunarnos? /
nos separaste muchas veces / ¿eran separaciones? / ¿formas para encontrarse como primera vez? / ¿ese imposible nos hacía chocar? / ¿eso me reprochabas en el fondo? / ¿por eso eras tan triste algunas tardes? / tu tristeza me era insoportable / a veces quise morirme de eso todavía / ¿ya tenía mi pedazo de vida para ocuparme de él? / ¿como animal cualquiera? / ¿ya soy triste por eso? / ¿por tu tristeza ofende la injusticia / escándalo del mundo? /
siempre supiste lo que hay entre nosotros y nunca me dijiste / ¿por culpa mía? / ¿te reproché todo el tiempo que me expulsaras de vos? / ¿ése es mi exilio verdadero? / ¿nos reprochamos ese amor que se buscaba por separaciones? / ¿encendió hogueras para aprender la lejanía? / ¿cada desencontrarnos fue la prueba del encuentro anterior? / ¿así marcaste el infinito? /
¿qué olvido es paz? / ¿por qué de todos tus rostros vivos recuerdo con tanta precisión únicamente una fotografía? / Odessa, 1915, tenes 18 años, estudias medicina, no hay de comer / pero a tus mejillas habían subido dos manzanas (así me lo dijiste) (árbol del hambre que da frutas) / esas manzanas ¿tenían rojos del fuego del pogrom que te tocaba? / ¿a los 5 años? / ¿tu madre sacando de la casa en llamas a varios hermanitos? / ¿y muerta a tu hermanita? / ¿con todo eso / por todo eso /contra / me querés? / ¿me pedías que fuera tu hermanita? / ¿así me diste esta mujer, dentro / fuera de mí? / ¿qué es esta herencia, madre / esa fotografía en tus 18 años hermosos / con tu largo cabello negriazul como noche del alma / partida en dos / ese vestido acampanado marcándote los pechos / las dos amigas reclinadas a tus pies / tu mirada hacia mí para que sepa que te amo irremediablemente? /
¿así viaja el amor / de ser a antes de ser? / ¿de ser a sido en tu belleza? / ¿viajó de vos a mí? / ¿viaja ahora / morida? / nada podemos preguntar sino este amor que todo el tiempo nos golpeó / con su unidad irrepetible / ¿para que no olvidemos el dolor? / ¿los dos niñitos del mercado de Ravelo con una gallinita en los brazos, ofreciendo barato y con gestos de madre, casi recién salidos de sus madres? / ¿por qué te apareciste en el mercado boliviano? / ¿en cada pena estás? / apagabas el sol para dormirme /
¿podes quitarme vida? / ¿ni quitártela yo? / ¿castigabas por eso? / desciendo de tus pechos / tu implacable exigencia del viejo amor que nos tuvimos en las navegaciones de tu vientre / siempre conmigo fuiste doble / te hacía falta y me echaste de vos / ¿para aprender a sernos otros? / cada mucho nos dabas un momento de paz: entonces me dejabas peinarte lentamente y te ibas en mí y yo era tu amante y más / ¿tu padre? / ¿ese rabino o santo? / ¿que amabas? / ¿más que a mí? / ¿me perseguías porque no supe parecerme a él? / ¿y cómo iba a parecerme? / ¿no me querías otro? / ¿lejos de ese dolor? / ¿por qué tan vivo está lo que no fue? / ¿nunca junté pedazos tuyos? / ¿cada recuerdo se consume en su llama? / ¿eso es la memoria? / ¿suma y no síntesis? / ¿ramas y nunca árbol? / ¿pie sin ojo, mano sin hora? / ¿nunca? / ¿saliva que no moja? / ¿así atan los cordones del alma? / ¿vos sos dolor, miedo al dolor? /
¿qué fue lo separado? / ¿mi dedo de escribir en tu sangre? / ¿mi serte de no serte? / y vos, ¿no eras el otro? / ¿cuántas veces miraste las llamas del pogrom mientras yo te crecía, entraste al bosque donde cantaba el ruiseñor que nunca oí, jugaste con el que nunca fui? / nacimos junto a dos puertos distintos / conocemos las diferencias de la sal / vos y yo hicieran un mar desconocido con dos sales /
me hiciste otro / no sigas castigándome por eso / ¿te sigo castigando por eso? / ¿y sin embargo / y cuándo / y yo tu sido? / ¿vos en yo / vos de yo? / ¿y qué podemos ya cambiar? / ¿pudimos cambiar algo alguna vez? / ¿nunca saldé las hambres del abuelo? / los ojos claros del retrato que presidía tu cuarto / ¿qué puede el verdadero amor cambiar? / ¿o nos es de tal modo que nos empuja a ser sí mismos? / ¿para uno en el otro? / ¿resonando en las partes de la noche? / ¿como dos piedras contra el cielo? / ¿pájaro y árbol? / cuando se posa el pájaro en el árbol, ¿quién es vuelo, quién tierra? / ¿quién baja a oscuridad? / ¿quién sube a luz? / ¿qué goce pasa a llaga? / ¿te llevo en llaga viva? / ¿para que nos atemos otra vez? / ¿este sufrido amor? /
me hiciste dos / uno murió contuvo / el resto es el que soy / ¿y dónde la cuerpalma umbilical? / ¿dónde navega conteniéndonos? / madre harta de tumba: yo te recibo / yo te existo /
¿tratos de amor hay en la sombra? / ¿ya volveré a peinarte el dulce pelo / espesura donde mi mano queda? / ¿pensativa en tu aroma? / ¿gracia cuajada en lenta parecida? / ¿me quisiste imposiblemente? / ¿así me confirmaste en el furor? / ¿puerto de tardes inclinadas al que volvías tantas veces? / ¿dónde navegarás ahora sino en mí / contra mí? / ¿puerto solo? / bella de cada mar en mi cabeza / llaga de espumas / alma /
no sé qué daño es éste / tu soledad que arde / dame la rabia de tus huesos que yo los meceré / vos me acunaste yo te ahueso / ¿quién podrá desmadrar al desterrado? / tiempo que no volvés / mares que te arrancaste de la espalda / tu leche constelada de cielos que no vi / leche llena de sed / tus pechos que callaban / paciencias / caballitos que el pasado maneó / llenos de estepa detenida / rota por mi avidez de vos / así me alzaste / me abajaste / me amaste sin piedad / pañal feroz de tu ternura /
¿o yo fui tu cansancio? / ¿te reproché que me expulsaras? / ¿nos ata ese reproche hondísimo / que nunca amor pudo encontrar? / ¿no me quisiste mar y navegar lejos de vos? / ¿tiempo hecho de vos? / ¿no me quisiste acaso otro cuando me concebías? / ¿otra unición de esa unidad? / ¿ama total de tus dos sangres? / ¿te das cuenta del miedo que nos hiciste, madre? / ¿de tu poder / tu claridad? /
¿qué cuentas pago todavía? / ¿qué acreedores desconozco? / ¿necesito recorrer una a una tus penas para saber quién soy / quién fui cuando nos separamos por la carne / dolorosa del animal que diste a luz / siervarnía / ciega a mi servidumbre de tu sierva / pero esas maravillas donde me hijaste y te amadré / tu cercana distancia /
¿me ponías a veces delantales de fierro? / ¿me besabas a veces con pasión? / ¿y qué pasión había en tu pasión ? / ¿no podrías cesar en tu morir para decirme? / ¿no te querés interrumpir? / ¿entraste tanto en tu desparecer? / ¿volvés al desamparo de mí? / ¿tan duro era mi amor? / ¿te di un alma y con otra te echaba a mi intemperie? / ¿no pudiste morivivirme en suave claustro / no darme de nacer? / mi nacer, ¿te habrá apagado ganas de matarme? / ¿eso me perdonabas y no me perdonabas? / ¿así peleaste con tus sombras? / ¿así me hiciste sombra tuya de otro cuerpo, me diste tu pezón / campo violeta / donde pacía un temblor? A ¿techo contra el terror? / ¿única tela de la paz? / ¿no la tejíamos los dos? / ¿en mañanas cayendo sobre el patio donde jamás hubo otra gloria? / ¿blancuras que de vos subían? / ¿rocíos de tu sangre al puro sol? / ¿lluvia de abajo interminable? / ¿yo fui animal de lluvia? / ¿te ensucié pechos con mi boca? / ¿me diste a veces leche amarga? /,¿te olvidas de las veces que no quise comer de vos? / ¿qué te venía entonces de la entraña del alma? / esos jugos, ¿no me atardecen fiero? / ¿y vos crees que estás muriendo? / ¿antes que muera yo? / ¿y se apaguen, los gestos que escribiste en mi cuerpo? / ¿las dichas que imprimiste? / ¿en mi querer a las mujeres? / ¿prolongándote en ellas? / ¿que de vos me tuvieran y alejaran? /
¿qué yo habré sido para vos? / ¿cómo me habrás sufrido cuando salí de vos? / no saberte, ¿no es mi saber de vos? / yo no sé por qué cielos giraste / sé que giran en mí / nada pudiste finalmente ahorrarme / no soy sin vos sino de vos / no me reproches eso / todavía me entibia el blancor de tu nuca / y mis besos allí / siervos de esa armonía / ¿cuántas veces se detuvo allí el mundo? / ¿cuántas veces cesaste la injusticia allí / madre? / ¿cuántas veces el mundo endureció tu leche / la que me abraza / la que me rechaza / la que te pide explicaciones? / ¿ya solísima / y tarde / y tan temprano? / y esta tarde / ¿no está llena de usted? / ¿de veces que me amó? / la voz que canta al fondo de la calle / ¿no es su voz? / ¿temblor de vientre juntos todavía? / ¿qué es este duro amor / tan suave y tuyo / lluvia a tu fuego / fuego a tu madera / llama escrita en el fuego con tu huesito último / ardor de pie en la noche? / ¿alta? / ¿qué gritas en mi alma? / pero no me gritas / tu paladar entrado a tiendas de la sombra siento frío / ¿cuántas veces sentiste mis fríos? / ¿me habrás mirado extrañada de vos? / ¿no te fui acaso el peor de los monstruos? / ¿el creado por vos? / ¿y cómo hiciste para amarme? / ¿ese trabajo dabas de comer contra tu propia oscuridad? / y uando abrí la boca, ¿no gritaste? / ¿no se asustó tu lengua de mi lengua? / ¿no hubo un jardín de espanto en tu saliva? / ¿que sembré / cultivé / regué con mi tu sangre? / ¿y qué te habré morido al darme a luz? / ¿y la profundidad de mis desastres? / ¿y nuestro encuentro inacabado / ya nunca / ya jamás / ya para siempre? / ¿y pedregal de vos a vos donde sangraron mis rodillas? / ¿cuando junto a mi cuna llorabas tantas cosas / y mi fiebre / y la fiebre de tu salvaje juventud? /
así mezclaste mis huesitos con tu eternidad / tus besos era suaves en noches que me dejaste solo con el terror del mundo / ¿me buscabas también así? / ¿hermanos en el miedo me quisiste? / ¿en un pañal de espanto? / ¿o me parece que fue así? / ¿dónde se hunde esta mano / dónde acaba? / ¿escribís, mano, para que sepa yo? / ¿y sabes más que yo? / tocaste el pecho de mi madre cuando fui animalito / conociste calores que no recuerdo ya / bodas que no conoceré / ¿qué subtierra de la memoria aras? / ¿soy planta que no ve sus raíces? / ¿ve la planta raíces? / ¿ve cielos / empujada? / ¿cómo vos, madre, me empujas? / mi mano, ¿es más con vos que mismo yo? / ¿siente tu leche o lunas de noche en mí perdida? /
¿y mi boca? / ¿cuánta alma te chupó? / ¿te fue fiesta mi boca alguna vez? / ¿y mis pies? / ¿me mirabas los pies para verme el camino? / ¿y tu ternura entonces? / ¿era tu viaje hacia mi viaje? / ¿fuiste rodeada de temor amoroso? / ¿del caminar por mí? / ¿por qué nunca supimos arreglar el dentrofuera que nos ata? / ¿al afuerino de tu cuerpo? / tu leche seca moja mi alma / ¿ahora la soy? / ¿me es? / ¿cuáles son los trabajos del pájaro que nunca me nombras? / ¿el que nos volaría juntos? / ¿ala yo / vuelo vos? / me obligaste a ser otro y tu perdón me muerde las cenizas / ¿acaso yo podía prolongar tu belleza? / ¿sin convertirla en cuerpo de dolor / lengua exiliada de tu nuca? / ¿y cuánto amé la ausencia de tu nuca para que no doliera? / ¿y que te devolviera? / ¿a dulzura posible en este mundo? / ¿conocida que no puedo nombrar? / ¿vientre que nadie puede repetir? / ¿lleno de maravilla, de gran desolación? / ¿pasó a río deshecho por mis pies? / ¿tan duro tu olvidar? / poderosa, ¿soy el que vos morís? / ¿ceñido de tu nombre? / ¿por qué te abrís y te cerras? / ¿por qué brilla tu rostro en doble sangre / todavía?
pasé por vos a la hermosura del día / por mí pasas a la honda noche / con los ojos sacados porque ya nada había que ver / sino ese fino ruido que deshace lo que te hice sufrir /ahora que estás quieta/
¿y cómo es nuestro amor / éste? /
envolverán con un jacinto la mesa de los panes /
pero ninguno
me hablará / estoy atado a tu suavísima / doy de
comer a tu animal más ciego /
¿a quién das tregua / vos? /
están ya blancos todos tus vestidos/
las sábanas me aplastan y no puedo dormir / te odias en mí completamente / se crecieron la mirra y el incienso que sembraste en mi vez / deja que te
perfumen / acompañen tu gracia / mi alma calce tu transcurrir a nada / todavía recojo azucenas que habrás dejado aquí para que mire el doble rostro de tu amor/
mecer tu cuna / lavar tus pañales / para que no
me dejes nunca más /
sin avisar / sin pedirme permiso /
aullabas cuando te separé de mí /
ya no nos perdonemos /

Centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo

Dos poemas de Thomas Tranströmer por el gusto de compartir la palabra poética

APUNTES DE FUEGO
Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.
Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno seguir su camino
en la noche oscura del olivar.
Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida
pero el cuerpo caminó directo hacia ti.
El cielo de la noche rugió.
Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.


MADRIGAL
Heredé un bosque sombrío donde rara vez voy. Mas llegará un día en que los muertos y los vivos cambien de lugar. Entonces, el bosque se pondrá en movimiento. No estamos sin esperanzas. Los crímenes más difíciles continúan sin aclarar a pesar de los esfuerzos de muchos policías. Del mismo modo, hay en nuestra vida un gran amor sin aclarar. Heredé un bosque sombrío pero hoy yo camino en otro bosque, el luminoso. ¡Todas las criaturas que cantan, serpentean, mueven la cola y se arrastran! Es primavera y el aire es muy fuerte. Tengo un diploma de la universidad del olvido y estoy tan vacío como la camisa que se seca en el cordel.


Traducciones: Omar Pérez Santiago

¡Próxima presentación de Fuga en Mí Menor!

La Nueva Escuela Lacaneana del Campo Freudiano (NEL) Delegación México DF 
invita a las

Noches abiertas
Literatura y Psicoanálisis
Presentación de Fuga en Mí menor
de Sandra Lorenzano


 
Literatura y Psicoanálisis¿Cómo la Historia deja una historia en cada uno de nosotros en la memoria? ¿Cómo una sombra puede ser una marca del padre? 
¿Se puede tener nostalgia de un desconocido?
La ficción literaria en su singular experiencia nos interpela desde virtualidades que posibilitan dejarnos enseñar por ella.
Conversará sobre el libro con su autoraGabriel Roel
(escritor asociado de la NEL México).
"El padre de Leo es sólo una sombra en una fotografía. No hay rostro. No hay recuerdos. ¿Por qué no llevaron consigo otra imagen al huir de la ciudad en guerra? «Mi papá fue un héroe», decía Leo cuando era pequeño, siguiendo el discurso familiar. Luego surgió la duda: ¿héroe o traidor? Cómo saberlo si los testigos están muertos. Quedan una canción de cuna que se vuelve una irónica marcha fúnebre bajo la mirada de Mahler, una playa solitaria, un libro de Pavese subrayado, un viejo y desencantado lutier, un hijo que envía fotos como si fueran claves."
Sandra Lorenzano (*)
(*) Fuga en Mí menor (Tusquets Editores México; 137 pp 2012)
Sandra Lorenzano (Buenos Aires, 1960) vive en Mèxico desde 1976 donde se doctoró en Letras (UNAM) Especialista en literatura latinoamericana. Vicerrectora académica del Claustro de Sor Juana. Mención Premio Nacional Ensayo José Revueltas por Aproximaciones a Sor Juana (2005). Políticas de la memoria: tensiones en la palabra y en la imagen (2007); Saudades (2007). En poesía, en 2010, publicó Vestigios en Editorial Pre-textos (Valencia). Reciente invitada del Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires (FILBA) edición 2012.
Coordina: Carolina Puchet
Fecha: Martes 16 de Octubre
Lugar: Alianza Francesa, Col. San Ángel, Plaza San Luis Potosí #26, Salón #16.
Hora: de 19.30 a 21hs.
Entrada libre y gratuita
Informes: Carolina Puchet tel. 04455 3888 0438 | caropuchet@gmail.com
 
La NEL (Nueva Escuela Lacaniana) fue creada el 18 de julio de 2002 en Bruselas (Bélgica) por la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP).
La NEL comparte una orientación común con las otras Escuelas pertenecientes a la AMP: ECF (Francia), EEP (Europa), SLP (Italia), ELP (España), NLS (Europa anglófona), EOL (Argentina) y EBP (Brasil).
La Escuela tiene por objetivo el psicoanálisis, y por finalidad la restauración de su verdad, la transmisión de su saber, la formación de psicoanalistas y el control de la práctica analítica de sus miembros.
La Escuela comprende varias Sedes (Bogotá, Caracas, Cali, Guayaquil, Lima, Maracaibo, Medellín, Miami, Guatemala), Delegaciones (Cochabamba, La Habana, La Paz, Maracay, Tarija, Valencia, México)
Allí se realizan durante todo el año reuniones, conversaciones y seminarios clínicos y teóricos.
La Fundación del Campo freudiano fue creada por Jacques Lacan en febrero de 1979.
La Fundación está abierta a las iniciativas y a las innovaciones, ella misma las pide, aunque aquellos que la propongan no sean también los que la hagan.
En este crisol nacieron ocho Escuelas del Campo freudiano, que, con la Escuela de la Causa freudiana, pertenecen hoy a la Asociación Mundial de Psicoanálisis.
La Fundación alberga al Instituto del Campo freudiano, al cual se enlazan múltiples redes y numerosos grupos de estudio.

Todos los días es el día para no Discriminar

Porque todos los días es el día para no discriminar, la escritora Sandra Lorenzano comparte con Once TV México su experiencia y percepción sobre la discriminación.


¿Qué leer esta semana?





1. La primera es la novela de Nicole Kraus, Historia de amor, que ya había sido publicada en español en 2006, pero que ahora aparece en la estupenda colección “Letras de bolsillo” de la Editorial Salamandra. Historia de amor tiene que ver con cartas, manuscritos y enigmas, siguiendo un relato que va de Polonia a Nueva York, pasando por Buenos Aires. Así, cruzando generaciones y fronteras, Nicole Kraus construye una historia de humor y ternura, en el que la memoria ocupa un lugar fundamental.

2. La segunda recomendación de la semana es el libro de ensayos La escuela de aburrimiento de Luigi Amara, publicado por Sexto Piso. En él Luigi Amara desnuda “la ideología del aburrimiento, advirtiendo que el miedo que produce es en realidad mucho peor que cualquiera de sus encarnaciones.” “Su descenso al inframundo del aburrimiento termina por ser un viaje iniciático para convertirse en miembro fundador del a Internacional Bostezante, única organización a nivel mundial creada para rendir culto al aburrimiento.” 



Más sobre el programa de hoy En busca del cuento perdido dedicado a las historias felinas:
click en la imagen

Un poema para el viernes


Regalaban
Vicente Muleiro
 
Que regalaban loque
se perdían
como si no alcanzar fuera una dote
ateseorada para repartir:
 
                                    “te
regalo la niebla, el horizón
te regalo la luna magrebí”

así los héroes eran
un puro dar con el vacío a sus pies.

Bienal Internacional de Radio

MESA REDONDA
Fragmentación de los discursos, dispersión y proliferación de medios

PARTICIPAN
Ilán Semo (México)
Janete El Haouli (Brasil)
Sandra Lorenzano (Argentina-México)
José Alcántara (México)
Alfonso Hernández (Estados Unidos)

MODERA
Felipe López Veneroni (Universidad Nacional Autónoma de México)

La cita es el

Jueves 4 de octubre de 2012
10:00 horas | Teatro de las Artes
Centro Nacional de las Artes
Más información:


(click en la imagen para aumentar el tamaño)

Tres poemas de Raúl Gómez Jattin

Un probable Constantino Cavafis a los 19
Esta noche asistirá a tres ceremonias
/peligrosas
El amor entre hombres
Fumar marihuana
Y escribir poemas
Mañana se levantará pasado el mediodía
Tendrá rotos los labios
Rojos lo ojos
Y otro papel enemigo
Le dolerán los labios
Y le arderán los ojos como colillas encendidas
Y ese poema tampoco expresará su llanto
 
De lo que soy
En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
Y yo adentro
como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
voces quebradas: pasaron ya tus días
La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos
que es la única
 
Me defiendo
Antes de devorarle su entraña pensativa
Antes de ofenderlo de gesto y palabra
Antes de derribarlo
Valorad al loco
Su indiscutible propensión a la poesía
Su árbol que le crece por la boca
con raíces enredadas en el cielo
Él nos representa ante el mundo
con su sensibilidad dolorosa como un parto
 
 

Jueves 27, en el ciclo Guías literarias del INBA!


Compartirá con el público sus influencias literarias más representativas
Josefina Vicens y Rosario Castellanos como dos de sus influjos más importantes



Jueves 27 de septiembre a las 19:00 horas en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) invita al ciclo Guías literarias, en el que se presentará Sandra Lorenzano para compartir con el público sus gustos literarios, el próximo jueves 27 de septiembre a las 19:00 horas, en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, ubicado en Nuevo León 91, colonia Hipódromo Condesa, ciudad de México.

A la salida de Argentina a los 16 años de edad, Sandra Lorenzano encontró en México un territorio de libertad que rememora enmarcado en el recuerdo de un regalo que le dio una profesora de su nuevo colegio: era El llano en llamas de Juan Rulfo, “en el que me puso como dedicatoria: ‘para que aprendas a conocer a tu nuevo país’. El encuentro con México a partir de un escritor como Juan Rulfo fue excepcional”, dice la autora en entrevista.

A partir de entonces Sandra Lorenzano comenzó a ser una ávida lectora de literatura mexicana y el siguiente encuentro fue con la poeta Rosario Castellanos, a quien considera, junto con Josefina Vicens, como importantes influencias que le presentaron el amplio mundo de la cultura mexicana. “También como buena adolescente escribía poesía y empecé a leer a Octavio Paz, a Jaime Sabines y a los escritores de la Onda, que parecía que escribían tanto de nosotros (los jóvenes) en esas épocas…”.

De este periodo de su vida destaca sobre todo el encuentro fortuito que le significó leer la obra de Sor Juana Inés de la Cruz y Piedra de Sol de Octavio Paz. Sandra Lorenzano es, sobre todo, una gran lectora de poesía, a la que recurre constantemente para recordar a los poetas que la han marcado, por ello la influencia que ha recibido no sólo es mexicana, sino también de extranjeros, como el argentino Ricardo Piglia, la poesía de Cesar Vallejo, Vicente Huidobro o Néstor Perlongher.

“Si tuviera que mencionar uno de los autores a los que vuelvo con más frecuencia tendría que hablar sin duda del Libro del desasosiego de Fernando Pessoa, la poesía de Paul Celan, algunos libros de Cesar Pavese, la poesía de la rusa Ana Ajmatova, y la de José Ángel Valente, el llamado poeta del silencio”.

Sandra Lorenzano (Argentina, 1960) Radica en México desde 1976. Ensayista, narradora, editora y crítica literaria. Doctora en letras por la UNAM, se especializa en arte y literatura latinoamericanos, tema sobre el cual ha publicado numerosos artículos en diversos libros y revistas de circulación nacional e internacional. Ha sido profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y ha dado cursos, lecturas y conferencias en universidades tanto de México como del extranjero. Se ha desempeñado como vicerrectora académica de la Universidad del Claustro de Sor Juana; directora de la colección Primero Sueño de narrativa latinoamericana de Editorial Alfaguara, y editora de Prolija Memoria. Estudios de cultura virreinal (UCSJ-UNAM). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y del Comité de Literatura del Fondo de Cultura Económica. Mención Especial en el Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas 1999 por Escrituras de sobrevivencia. Narrativa argentina y dictadura.

Entre su obra destaca, en ensayo: La literatura es una película. Revisiones sobre Manuel Puig (1997), Escrituras de sobrevivencia. Narrativa argentina y dictadura (2001). En novela: Saudades (2007) y Fuga en mi menor (2012). En poesía: Vestigios (2010).