Prensa

Playlist: Diversas entrevistas y videos sobre Sandra Lorenzano en Youtube.



Seducciones de Sor Juana
Sandra Lorezano en Final de Partida: Nicolás Alvarado y Julio Patán platican de la nueva aplicación para tablet, 'Seducciones de Sor Juana'
http://tvolucion.esmas.com/foro-tv/final-de-partida/205667/seducciones-sor-juana/ 




Cultura | EL UNIVERSAL online | 2011-11-01
72migrantes.com se multiplica en otras artes


Universidad del Claustro premia la labor de Estela de Carlotto
La institución abre cátedra de derechos humanos y entrega la presea Sor Juana Inés de la Cruz a la presidenta de las Abuelas de Plaza Mayo, de Argentina, por su trabajo social


Cultura | EL UNIVERSAL online | 2011-11-09
Radio, teatro, libro, ofrenda son espacios a los que ha llegado esta iniciativa que honra a los asesinados en San Fernando

Entrevista "Soundtrack de una vida" con Laura Barrera

Sandra Lorenzano

Posted: Mon, 28 Feb 2011 10:20:05 GMT
Escritora, Sandra Lorenzano está con nosotros para compartir los diez temas musicales que la han acompañado a lo largo de su vida.




La palabra poética sirve para acercarse al abismo y al horror: Sandra Lorenzano



Sandra Lorenzano durante la entrevista. Foto de Yazmín Ortega Cortés


Presenta Vestigios, poemario que surgió como tabla de salvación ante la orfandad, dice

Me interesa hacer algo por la promoción de la lectura, explica la narradora y ensayista

Los escritores tienen una responsabilidad común: quitar el almidón que ellos mismos y los críticos literarios han colocado en los libros y así acercarlos a los lectores, en especial los volúmenes de poesía, subraya la ensayista y narradora Sandra Lorenzano.

En esta ocasión la charla es acerca de su oficio de poeta con motivo de su nuevo libro, Vestigios, que hoy se presenta en la librería Rosario Castellanos a las 19 horas.

Rodeada de libros, Lorenzano asevera: parte de nuestra responsabilidad como escritores, como poetas, es sacar los libros de ese lugar almidonado donde pareciera que están encerrados o fuera del alcance de los lectores. Y tenemos que hacerlo especialmente con los de poesía, que no interesan en el mercado o interesan muy poco. Hay editoriales sumamente valientes que se la juegan por la poesía, pero no tienen los recursos de los grandes sellos comerciales.

Tiempo atravesado por el dolor

Sandra Lorenzano, vicerrectora académica de la Universidad del Claustro de Sor Juana, asevera: Me interesa hacer algo por la promoción de la lectura, porque en estos momentos existen pocos espacios que puedan ayudarnos, como el de la literatura.

Y una parte del proyecto para promover ese hábito lo realiza en esa universidad, pero también en su programa de radio En busca del cuento perdido, o en la búsqueda de nuevas formas de acercar a los lectores a las letras, en especial a la poesía.

Una de esas formas es otro proyecto radiofónico en el que la palabra poética se combine con el radio-arte.

“Me gusta partir de la frase de Hölderlin, quien decía: ‘¿para qué poesía si estamos en tiempo de penurias?’ Atravesando el momento en el que estamos uno se pregunta todos los días: ‘¿de verdad sirve para algo esto que hacemos quienes nos dedicamos a la literatura?’, pero justamente reflexiono sobre la idea en este tiempo signado por el dolor, por la muerte, por una violencia que ya ni siquiera nos sorprende. Entonces, ¿qué es lo que pasa con la palabra poética, con la palabra literaria?”

La palabra poética, explica, es el espacio en el que el lenguaje se piensa a sí mismo, y al hacerlo llega un momento en que te acercas al abismo, al horror. A ese abismo que te habla finalmente de tu ser para la muerte, eso es lo que nos convierte en seres humanos, que te habla de ese horror pero al mismo tiempo, en el mismo instante, te conviertes en uno con el todo y es lo que finalmente te va a permitir volver a la realidad con un lenguaje que ya ha pasado por la experiencia del horror y se convierte en una especie de tabla de salvación.

Y así, como una tabla de salvación, nació Vestigios, que es la exploración de la huella que permanece. Es un poemario nacido del dolor, pero también de saberse acompañada, de amar a quien la ayuda a superar el tramo doloroso por la muerte de su madre, ocurrida poco antes de la publicación de su novela Saudades.

“Quería presumirle la novela ya terminada. Nunca se la pude dar y cuando se publicó Saudades me di cuenta de que había perdido la palabra y sólo pude recuperarla mediante el ejercicio de la poesía. Fueron meses de mucha soledad, primero porque estaba fuera de México, pero esa soledad fue productiva, porque uno tiene que llegar al fondo de las cosas y de sus propios sentimientos para salir.

La única forma de recuperar la palabra fue la poesía. No podía escribir otra cosa. Me sentaba cada mañana y lo único que surgían eran poemas.

No todo es pérdida

Sandra Lorenzano fue primero narradora y después, con el exilio y su llegada a México hace tres décadas, creció la poesía. “Nadie me había preguntado eso y yo no lo había pensado. Es como si esa gran ausencia que significó el exilio –y que no aparece para nada en Vestigios– me hubiera llevado a llenar un vacío. Un poco lo que me pasa siempre es que la palabra literaria ocupa los espacios que han ido quedando vacíos a lo largo de mi vida”.

En Vestigios, añade, no todo es pérdida; es amor y erotismo, hay un deseo de vivir, de disfrutar. Está el gozo de la literatura. Y sí, a los 16 años, recién llegada a México, compré un cuaderno en el súper que estaba enfrente de mi casa y empecé a escribir poesía. Después estuve en el taller del poeta guatemalteco Carlos Yllescas y en 1985 obtuve una beca del Instituto Nacional de Bellas Artes, donde el coordinador era David Huerta, y fue una experiencia maravillosa.

Vestigios tardó mucho tiempo en aparecer. Y la razón no es sencilla. En la poesía estás en carne viva. Eres más tú misma, es más tu intimidad que nunca. Por eso hay mucho pudor en dar a conocer textos poéticos, porque sabes que te estás desnudando frente a tus lectores.

Y ahora, esa desnudez plasmada en el poemario Vestigios se presenta este jueves a las 19 horas en la librería Rosario Castellanos (avenida Tamaulipas 202, esquina Benjamín Hill, colonia Condesa), con música compuesta ex profeso por la violonchelista Jimena Giménez Cacho, acompañada al piano por Greg Morton.

(Jueves 11 de noviembre de 2010, p. 8)




Reforma



Lorenzano siempre ha escrito poesía, aunque siempre desde la intimidad. Ha decidido ahora lanzarse al ruedo y publicar su primer poemario.
Foto: Archivo
Recetan lírica contra dolor
'Vestigios' plantea la necesidad de llevar al lector al límite de un abismo y volver de él renovado

Ciudad de México (11 noviembre 2010).- 
¿Para qué poetas en tiempos de penurias?, se preguntaba Friedrich Hölderlin.

Sandra Lorenzano retoma, desde la actual realidad mexicana, el cuestionamiento: "Estamos atravesando tiempos difíciles, un momento cargado de dolor, de muerte, con noticias atroces que nos sorprenden, o ya no tanto, que nos acompañan de manera cotidiana desde el periódico. Uno podría preguntarse entonces para qué sirve la poesía en estos casos".

Su respuesta asoma en Vestigios (Pre-Textos, 2010), libro con el cual la académica y ensayista argen-mex incursiona en la lírica.

"La poesía te lleva a buscar ese punto liminar, esa frontera entre lo que uno quisiera decir y lo inefable, lo imposible de decirse, como es la muerte, como son las ausencias, como es el propio lenguaje. El lenguaje poético es algo que se busca a sí mismo en el límite del absoluto", sostiene en entrevista Lorenzano.

Nacida en Argentina en 1960, pero radicada en México desde hace más de 30 años, la autora recuerda que la poesía tiende un puente de comunión con "el otro".

"Te permite además ser consciente de la muerte y a la vez regresar de esa noción de la muerte, renovado. En ese sentido, quizás la poesía sea lo único de verdad imprescindible cuando te enfrentas a momentos de dolor o de desgarramiento, como el actual".

Hay quien aún dice, sin embargo, que no sirve para nada...

"Imagínate", interrumpe Lorenzano, "no sirve para nada, sino para hacerte consciente del propio lenguaje poético, sino para llevarte al límite de la muerte y traerte de regreso, sino para permitirte una comunión con los otros seres que te rodean. Desde el punto de vista instrumental, eso es servir para nada".

Lorenzano, quien dentro de la academia se desempeña como Vicerrectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, detalla que los poemas de Vestigios se constituyen a través de diálogos poéticos con autores como José Ángel Valente y Fernando Pessoa, con quien ya había "conversado" con anterioridad en su novela Saudades (FCE, 2007).

Son voces que se extrañan ante la existencia y ante la muerte, a cuyas respuestas se llega solamente con poesía. Enfatiza la autora que allí radica su instrumentalidad.

El libro plantea la necesidad de llevar al lector al límite de un abismo y volver de él renovado, explica Lorenzano.

"Se puede leer como una larga letanía que te va dando ciertos momentos, pequeñas iluminaciones, como si en la oscuridad encendiéramos de pronto un cerillo.

"Es un libro que parte del silencio para regresar al silencio, un libro que sabe que es imposible hablar de la muerte, que es imposible hablar de la ausencias, pero que, sin embargo, entreteje la palabra alrededor de esa imposibilidad, alrededor de ese hueco de lo inefable".

http://www.reforma.com/cultura/articulo/584/1166754/






Lorenzano revela sus “Vestigios” poéticos

AUTORA. Su libro de poemas explora la ausencia, el erotismo y el lenguaje (Foto: YADIN XOLALPA EL UNIVERSAL)

En entrevista, la autora y vicerrectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, explica que los poemas de esta edición nacieron del silencio y de la muerte. “Yo venía de una muerte muy dolorosa, y lo único que surgía en el momento de la escritura era poesía”

Ausencia, erotismo y el lenguaje son los tres núcleos principales de Vestigios, el primer poemario de la escritora Sandra Lorenzano

En entrevista, la autora y vicerrectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, explica que los poemas de esta edición nacieron del silencio y de la muerte. “Yo venía de una muerte muy dolorosa, y lo único que surgía en el momento de la escritura era poesía”.

“Vestigios nació de silencio y va hacia el silencio, un silencio marcado sobre todo por las ausencias, pero también por el amor y por la reflexión del mismo lenguaje, pero de allí se busca un silencio de plenitud”.

Lorenzano explica que la poesía surge de un espacio extraño y un ambiente desconocido para el que escribe, surge de una experiencia abismal. “Es un espacio que se acerca al abismo, es una experiencia abismal, que nos lleva a la conciencia de muerte, nos lleva al lugar donde el lenguaje se interpela a sí mismo”.

“La poesía y el lenguaje poético te permiten asomarte a ese espacio y regresar de él renovado, con un lenguaje transformado, y es de allí donde surge el lenguaje poético”, explica.

Poesía para disfrutar

A pesar de que para algunas personas la poesía parece un género difícil de leer, Lorenzano asegura que sólo se necesitan ganas y entusiasmo. “Se debe llegar abierto al texto literario, con ganas de esperar, dejar que ese texto nos hable”.

“Los propios escritores o los críticos hemos creado una imagen difícil y muchas veces impenetrable de ciertos libros, o de la poesía o de los ensayos pero la literatura, la buena poesía, está al alcance de todos, pueden resultar algunas lecturas más difíciles, pero si tú tienes las ganas y la disposición, puedes leer lo que tengas ganas y lo vas a disfrutar”, dice.

Destaca también que la lengua castellana posee una gran riqueza en términos poéticos. “Entre la gente que se dedica a escribir y publicar poesía hay poetas muy interesantes, en América Latina; pienso por ejemplo en el colombiano Darío Jaramillo”, dice.

La narradora, siempre en busca de espacios para acercar a la gente al lenguaje literario, como su programa radiofónico En busca del cuento perdido, explica que al incluir música en la presentación de su libro busca también acercar a la gente a la poesía. “Es una forma de buscar otros caminos, a través de los cuales se les invite a la gente a compartir poesía”.

Así, Lorenzano asegura que quien decida sumergirse en sus Vestigios encontrará “la voz más íntima de su sufrimiento”. “Lo que el lector encontrará será mi propia voz al desnudo”.

Vestigios se presenta hoy, a las 19:00 horas, en la Galería del Centro Cultural Bella Época, en la Condesa. El evento estará menizado con música de piano y chelo compuesta exclusivamente para la presentación por la violonchelista mexicana Jimena Giménez Cacho.








Lorenzano revela sus “Vestigios” poéticos

Ausencia, erotismo y el lenguaje son los tres núcleos principales de Vestigios, el primer poemario de la escritora Sandra Lorenzano

En entrevista, la autora y vicerrectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, explica que los poemas de esta edición nacieron del silencio y de la muerte. “Yo venía de una muerte muy dolorosa, y lo único que surgía en el momento de la escritura era poesía”.

“Vestigios nació de silencio y va hacia el silencio, un silencio marcado sobre todo por las ausencias, pero también por el amor y por la reflexión del mismo lenguaje, pero de allí se busca un silencio de plenitud”.

Lorenzano explica que la poesía surge de un espacio extraño y un ambiente desconocido para el que escribe, surge de una experiencia abismal. “Es un espacio que se acerca al abismo, es una experiencia abismal, que nos lleva a la conciencia de muerte, nos lleva al lugar donde el lenguaje se interpela a sí mismo”.

“La poesía y el lenguaje poético te permiten asomarte a ese espacio y regresar de él renovado, con un lenguaje transformado, y es de allí donde surge el lenguaje poético”, explica.

Poesía para disfrutar

A pesar de que para algunas personas la poesía parece un género difícil de leer, Lorenzano asegura que sólo se necesitan ganas y entusiasmo. “Se debe llegar abierto al texto literario, con ganas de esperar, dejar que ese texto nos hable”.

“Los propios escritores o los críticos hemos creado una imagen difícil y muchas veces impenetrable de ciertos libros, o de la poesía o de los ensayos pero la literatura, la buena poesía, está al alcance de todos, pueden resultar algunas lecturas más difíciles, pero si tú tienes las ganas y la disposición, puedes leer lo que tengas ganas y lo vas a disfrutar”, dice.

Destaca también que la lengua castellana posee una gran riqueza en términos poéticos. “Entre la gente que se dedica a escribir y publicar poesía hay poetas muy interesantes, en América Latina; pienso por ejemplo en el colombiano Darío Jaramillo”, dice.

La narradora, siempre en busca de espacios para acercar a la gente al lenguaje literario, como su programa radiofónico En busca del cuento perdido, explica que al incluir música en la presentación de su libro busca también acercar a la gente a la poesía. “Es una forma de buscar otros caminos, a través de los cuales se les invite a la gente a compartir poesía”.

Así, Lorenzano asegura que quien decida sumergirse en sus Vestigios encontrará “la voz más íntima de su sufrimiento”. “Lo que el lector encontrará será mi propia voz al desnudo”.

Vestigios se presenta hoy, a las 19:00 horas, en la Galería del Centro Cultural Bella Época, en la Condesa. El evento estará menizado con música de piano y chelo compuesta exclusivamente para la presentación por la violonchelista mexicana Jimena Giménez Cacho.





Compartirá Sandra Lorenzano sus "Vestigios"

Nacido del silencio, de las ausencias y de la muerte, el primer poemario de la narradora Sandra Lorenzano, “Vestigios”, será presentado el próximo jueves 11, en la Galería del Centro Cultural Bella Época, de esta ciudad. La presentación del volumen que le llevó a la autora aproximadamente dos años escribir, a partir de la muerte de su madre en 2007, será amenizada por música de chelo y piano compuesta ex profeso por Jimena Giménez Cacho. En entrevista con Notimex, Lorenzano explicó que “Vestigios” es un libro que “nace del silencio y busca el silencio, nace de ese silencio fundamentalmente de las ausencias y de la muerte y busca un silencio de plenitud”. Un libro de poesía, indicó, te permite asomarte quizá al abismo donde está el dolor y la muerte, pero también es un despeñadero que te devolverá, donde el lenguaje poético se reencuentra a sí mismo y entonces hay un regreso de la lengua, un regreso que busca un espacio luminoso, que es una manera de enfrentarse a este tiempo de penurias. Esos son los dos silencios que van marcando el avance de “Vestigios”, expuso, que es una andanza justamente por lo que quedó de aquello que alguna vez estuvo. Son las huellas, las marcas que quedan y entonces la palabra poética no busca reconstruir lo que estuvo, sino simplemente tratar de escuchar esos vestigios. Para Sandra Lorenzano, en la poesía siempre hay algo de autobiográfico, “te presentas en carne viva, en este caso, está toda mi interioridad, está todo lo que soy, es la voz más desnuda que tengo y está puesta aquí”. En el caso de la escritura de este libro, agregó, hay además una marca de realidad muy fuerte que en gran medida es el origen de esa búsqueda, a través de la palabra poética, y esa marca es la muerte de mi madre un poco de tiempo antes de que publicara “Saudades” (FCE 2007). Entonces, continuó, es a partir de esa ausencia, que remite al lector a todas las ausencias de la historia y es a partir de ese suceso que me di cuenta que me había quedado sin lengua materna también, que de alguna manera mi madre se había llevado todas las palabras. Lo que siguió, dijo, fue como una búsqueda a partir de ese silencio, el único que aparecía cuando realmente apareció algo, fue la poesía y pues así es como surge “Vestigios”, que es un libro donde cada uno de los textos es autónomo, pero que puede leerse como una larga letanía. “Yo siempre digo que todos los libros te llevan toda la vida pues en cada uno está toda tu historia, está todo lo que eres, pero escribirlo me llevó un par de años y luego mucho tiempo de corrección y después dejar que se convirtiera en algo lo más esencial que se pudiera”, concluyó.






Compartirá Sandra Lorenzano sus "Vestigios"

Nacido del silencio, de las ausencias y de la muerte, el primer poemario de la narradora Sandra Lorenzano, “Vestigios”, será presentado el próximo jueves 11, en la Galería del Centro Cultural Bella Época, de esta ciudad. La presentación del volumen que le llevó a la autora aproximadamente dos años escribir, a partir de la muerte de su madre en 2007, será amenizada por música de chelo y piano compuesta ex profeso por Jimena Giménez Cacho. En entrevista con Notimex, Lorenzano explicó que “Vestigios” es un libro que “nace del silencio y busca el silencio, nace de ese silencio fundamentalmente de las ausencias y de la muerte y busca un silencio de plenitud”. Un libro de poesía, indicó, te permite asomarte quizá al abismo donde está el dolor y la muerte, pero también es un despeñadero que te devolverá, donde el lenguaje poético se reencuentra a sí mismo y entonces hay un regreso de la lengua, un regreso que busca un espacio luminoso, que es una manera de enfrentarse a este tiempo de penurias. Esos son los dos silencios que van marcando el avance de “Vestigios”, expuso, que es una andanza justamente por lo que quedó de aquello que alguna vez estuvo. Son las huellas, las marcas que quedan y entonces la palabra poética no busca reconstruir lo que estuvo, sino simplemente tratar de escuchar esos vestigios. Para Sandra Lorenzano, en la poesía siempre hay algo de autobiográfico, “te presentas en carne viva, en este caso, está toda mi interioridad, está todo lo que soy, es la voz más desnuda que tengo y está puesta aquí”. En el caso de la escritura de este libro, agregó, hay además una marca de realidad muy fuerte que en gran medida es el origen de esa búsqueda, a través de la palabra poética, y esa marca es la muerte de mi madre un poco de tiempo antes de que publicara “Saudades” (FCE 2007). Entonces, continuó, es a partir de esa ausencia, que remite al lector a todas las ausencias de la historia y es a partir de ese suceso que me di cuenta que me había quedado sin lengua materna también, que de alguna manera mi madre se había llevado todas las palabras. Lo que siguió, dijo, fue como una búsqueda a partir de ese silencio, el único que aparecía cuando realmente apareció algo, fue la poesía y pues así es como surge “Vestigios”, que es un libro donde cada uno de los textos es autónomo, pero que puede leerse como una larga letanía. “Yo siempre digo que todos los libros te llevan toda la vida pues en cada uno está toda tu historia, está todo lo que eres, pero escribirlo me llevó un par de años y luego mucho tiempo de corrección y después dejar que se convirtiera en algo lo más esencial que se pudiera”, concluyó.




Compartirá Sandra Lorenzano sus "Vestigios"

Nacido del silencio, de las ausencias y de la muerte, el primer poemario de la narradora Sandra Lorenzano, “Vestigios”, será presentado el próximo jueves 11, en la Galería del Centro Cultural Bella Época, de esta ciudad. La presentación del volumen que le llevó a la autora aproximadamente dos años escribir, a partir de la muerte de su madre en 2007, será amenizada por música de chelo y piano compuesta ex profeso por Jimena Giménez Cacho. En entrevista con Notimex, Lorenzano explicó que “Vestigios” es un libro que “nace del silencio y busca el silencio, nace de ese silencio fundamentalmente de las ausencias y de la muerte y busca un silencio de plenitud”. Un libro de poesía, indicó, te permite asomarte quizá al abismo donde está el dolor y la muerte, pero también es un despeñadero que te devolverá, donde el lenguaje poético se reencuentra a sí mismo y entonces hay un regreso de la lengua, un regreso que busca un espacio luminoso, que es una manera de enfrentarse a este tiempo de penurias. Esos son los dos silencios que van marcando el avance de “Vestigios”, expuso, que es una andanza justamente por lo que quedó de aquello que alguna vez estuvo. Son las huellas, las marcas que quedan y entonces la palabra poética no busca reconstruir lo que estuvo, sino simplemente tratar de escuchar esos vestigios. Para Sandra Lorenzano, en la poesía siempre hay algo de autobiográfico, “te presentas en carne viva, en este caso, está toda mi interioridad, está todo lo que soy, es la voz más desnuda que tengo y está puesta aquí”. En el caso de la escritura de este libro, agregó, hay además una marca de realidad muy fuerte que en gran medida es el origen de esa búsqueda, a través de la palabra poética, y esa marca es la muerte de mi madre un poco de tiempo antes de que publicara “Saudades” (FCE 2007). Entonces, continuó, es a partir de esa ausencia, que remite al lector a todas las ausencias de la historia y es a partir de ese suceso que me di cuenta que me había quedado sin lengua materna también, que de alguna manera mi madre se había llevado todas las palabras. Lo que siguió, dijo, fue como una búsqueda a partir de ese silencio, el único que aparecía cuando realmente apareció algo, fue la poesía y pues así es como surge “Vestigios”, que es un libro donde cada uno de los textos es autónomo, pero que puede leerse como una larga letanía. “Yo siempre digo que todos los libros te llevan toda la vida pues en cada uno está toda tu historia, está todo lo que eres, pero escribirlo me llevó un par de años y luego mucho tiempo de corrección y después dejar que se convirtiera en algo lo más esencial que se pudiera”, concluyó.



La Razón|Martes 16.11.2010

Vestigios de Sandra
Lorenzano

Por Carlos Olivares Baró




Sandra Lorenzano le canta a la nostalgia

Esta noche, la escritora presentará su novela Saudades en la Joseluisa.
2008-11-18•Cultura


Cuando se habla de exilio, también se habla de nostalgia por la tierra abandonada, expresa la autora argentina Sandra Lorenzano, quien sabe muy bien de lo que habla porque desde 1976 tuvo que dejar su país natal, Argentina, a causa de la dictadura militar. Esa experiencia personal que se narra a través de múltiples voces se plasma en su primera novela Saudades, que se presentará esta noche en la librería José Luis Martínez, del Fondo de Cultura Económica.
La escritora y crítica literaria recalca que la novela no es autobiográfica, pero reconoce que en sus líneas hay un trasfondo emotivo relacionado a su salida de Argentina: “Saudades es un libro que me llevó toda la vida escribir, porque de alguna manera está presente toda mi vida, toda mi experiencia a lo largo de muchos años, aunque no es una novela autobiográfica, ninguna de las historias que ahí se cuentan son realmente algo que yo haya vivido”.
La novela, editada por el Fondo de Cultura Económica, gira en torno a una chica de menos de 20 años que tiene que dejar su país cuando la dictadura llega al poder. En el ambiente violento y de represión, pierde a su hermano y a su mejor amiga, por lo que su madre decide enviarla a España. En una escala en Lisboa, decide quedarse en Portugal “y ya no irse a ningún lado, entonces decide convertir el exilio en una experiencia de búsqueda individual, íntima”, apunta la escritora. A la historia de la joven se unen diversas voces que hablan del exilio y la migración desde diversas visiones: “Desde Ulises que allá en la época griega sale en un barco de Ítaca, recorre todo el mediterráneo y vuelve 20 años después, hasta los últimos exiliados de las dictaduras militares”, describe la autora de Aproximaciones a Sor Juana y Escrituras de sobrevivencia. Narrativa argentina y dictadura. Detalla que el libro es un homenaje a uno de sus autores de cabecera, Fernando Pessoa, y expresa que el título de la novela refiere a un término en portugués que no tiene una traducción exacta al español, pero que de acuerdo a un estudio realizado por el escritor italiano Antonio Tabucchi: “Las saudades portuguesas no son exactamente nostalgia por lo que fue, nostalgia por lo que perdimos, nostalgia del pasado, sino que es también nostalgia por esos futuros posibles que finalmente no tuvimos”. La presentación es hoy a las 20:00 horas en la Joseluisa (Chapultepec, casi esquina con La Paz) y estará a cargo de la autora, así como de la crítica literaria Sara Poot Herrera y el poeta Jorge Esquinca.

En: http://impreso.milenio.com/node/8033933




Entrevista

Las voces que acompañan Saudades

En la última novela de Sandra Lorenzano confluyen voces de escritores que la han guiado en su recreación del lenguaje, y de esto nos habla en esta recuperación de la memoria.

  • 2008-11-18•Laberinto

De los naufragios, es sabido, se recuperan pocas cosas. Si a uno mismo le tocara escogerlas, ¿qué permanecería? Sin duda que bienes relacionados con la memoria, lo más cercano con los afectos, asideros para el porvenir y reconstruir, al menos intentarlo, lo perdido. Pero resulta que la memoria no es única, y se conforma de múltiples voces que, tras desplegarse en el tiempo, tiende a volver a lo vivido por uno mismo. Lo rescatado es propio y de todos. Algo que se reconoce caleidoscópico.


Suma de recuerdos y voces, únicamente alcanzable en el curso del tiempo, Saudades(FCE), novela de Sandra Lorenzano, recupera desde su concepción de recreación del lenguaje mismo historias e imágenes de un pasado, sí, pero también referentes antes descubiertos por su autora. De ellos —gustos e influencias— la autora enlista en entrevista para Laberinto un breve diccionario de voces de escritores, filósofos, pensadores y hasta cantantes.

***

Ana Ajmátova: Una de las grandes poetas del siglo XX. Sufrió persecución, apresaron a su hijo y escribió uno de los poemas (“Dolor y memoria”) quizá más impresionantes que hay sobre el réquiem.

Sor María Alcofarado: ¡La monja portuguesa, la monja enamorada! Me interesó porque Saudades es también una historia de amor que sucede en Portugal; en tal contexto ella y sus cartas tienen mucho que ver.

Manuel Alegre: Un autor portugués cuya obra me ayudó a partir de textos sobre Lisboa. Tiene una hermosísima antología sobre autores que han escrito sobre la ciudad.

Walter Benjamin: Uno de esos otros fetiches que tengo en la vida. Lo he trabajado tanto que cualquier cita de él podría estar incluida. Es un pensador con una obra interesantísima que me ha dejado una marca que tiene que ver con el final trágico que refiere la novela. Me lo imagino cargando una maletita en la que llevaba sus afectos, su último manuscrito al menos. Y resulta que cuando estaba a punto de cruzar la frontera, hacia Catalunya, y después de haber salido desde Berlín, se encuentra con el paso cerrado. Esa misma noche se mata. La única noche, dicen, que esa frontera estuvo cerrada.

Hebe de Bonafini: La presidenta de las Madres de Plaza de Mayo. Se cita en la novela porque “algo” de lo que sucede en ella tiene que ver con esa gran lucha de cientos de madres reclamando por sus hijos, desde el mismo momento en que desaparecieron durante la dictadura militar hasta el día de hoy. Una lucha que debe reivindicarse.

Laura Bonaparte: Es la otra gran luchadora de las Madres de la Plaza de Mayo. Además es una gran argen-mex. Vivió su exilio en México, regresó a Argentina para indagar sobre la desaparición de varios de sus hijos, yernos, nueras y marido. Cuenta Tununa Mercado en Estado de memoria que cuando se hacían las manifestaciones frente a la embajada argentina, a Laura no le alcanzaba la extensión de sus manos para sostener todas las fotografías de sus desaparecidos. Siguió viva porque fue una gran luchadora.

Jorge Luis Borges: No existe forma alguna de no citar a Borges si hablamos de la memoria, y si queremos ser cuidadosos con el lenguaje y el idioma castellano. Borges es un escritor ineludible e imperdible, y lo digo con todo y que no pertenezco a la generación literaria que decidió cometer un parricidio con el escritor argentino. Nunca tuve ninguna necesidad de asesinar a Borges, lo había hecho la generación anterior, el grupo de Puig, Piglia, Aira. ¡Qué voy a matar a Borges! Yo quiero seguir leyéndolo. Al Borges poeta, especialmente.

Luis de Camoes: Uno de los temas centrales de la novela tiene que ver con los naufragios. Sobre la idea del qué salvaríamos de un naufragio. Siempre me ha interesado el tema y De Camoes es el gran escritor portugués que sufrió un naufragio y escribe sobre él textos maravillosos.

Estela de Carlotto: La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, y está aquí por la misma razón que De Bonafini. En la trama de la novela una nieta permanece dentro de Argentina, referencia a los secuestros de los militares de la época (aunque ahora nos enteremos de que las FARC en Colombia también lo hacen).

Paul Celan: Uno de los escritores fetiches que me acompaña siempre. Tiene quizás una de las poesías más complejas que existen. Lamento mucho no poder leerlo en su lengua; se sabe que la traducción algo deja afuera. Me interesa su capacidad de marcar el lenguaje a través de la experiencia. Celan, autor de las líneas “cómo escribir madre en la lengua de tus asesinos”, transforma el alemán y hace que sea la maravillosa lengua literaria de arte y pensamiento que fue. En su Discurso de Bremen, Celan dice algo que me gusta mucho: un libro, cualquier escritura, es como un mensaje en una botella lanzada al mar con la esperanza de que llegue a la tierra del corazón de alguien. Celan es una sombra que me acompaña y vigila.

Javier Cercas: Es el autor de una gran novela, Soldados de Salamina, que me parece entrañable y de la cual recupero un pequeño fragmento que incluyo en Saudades y más precisamente cuando las protagonistas miran un Cristo sin piernas, una figura atroz labrada en madera oscura, y tras de él se encuentra una fotografía mural que reproduce el sitio donde lo encontraron, a mitad de un campo de batalla de la Primera Guerra Mundial. Cuando supe de la imagen leía Soldados de Salamina y reproduje la figura de un soldado que, tras librar todas las batallas, avanza, sucio, desarrapado, con una bandera en sus manos de ya no sabemos qué país y que ha perdido todos sus colores; una bandera que pudiera ser de cualquier país.

Helene Cixous: Tengo una especial predilección por autores franceses pero de origen incierto, es decir judíos nacidos en Egipto, Marruecos… Cixous nació en Argelia y se cría como judía, francesa y argelina. Soy siempre débil ante escritores que hacen de la extranjería una vocación, quienes cultivan una mirada oblicua sobre la realidad en la que están instalados. Ésa es la mirada que quiero que mis obras puedan mostrar. Lo que me acompaña de Cixous es, especialmente, lo contenido en su libro Fotos de raíces.

Florbela Espanca: Interesante poeta portuguesa que descubrí al tiempo que descubría el país.

Juan Gelman: Comparto con Gelman muchísimas cosas…, en parte una historia, a la que de alguna manera la novela es homenaje. Es un gran poeta y un tipo entrañable que hace muchos años decidió construir una poesía que en su momento parecía muy extraña y vanguardista, que se alimentaba a su vez de otras vanguardias literarias y sofisticadas, así como de algo muy de base y popular como es el tango. Así construyó una obra realmente excepcional en términos literarios. Es además una persona que ha peleado por los derechos humanos y por la situación de Argentina.

Ossip Mandelstam: Desde hace muchos años que me acerqué a su obra me quedé enganchada con una frase que se retoma en la novela: todos los miembros de mi generación somos tartamudos. La idea, junto a la del silencio, es una constante entre mis preocupaciones literarias. Saudades es entre muchas cosas un homenaje al silencio. Así como en la música, el silencio es tan importante como la misma palabra. El tartamudeo de Mandelstam, poeta perseguido en la Rusia de su tiempo, nos habla de la marca de la historia, de sus cicatrices tanto en el cuerpo como en el lenguaje, lenguaje que es memoria.

Javier Marías: Es para mí quizás el mejor prosista en lengua castellana. Tiene la prosa más cuidada e interesante de la actualidad. Es un placer navegar en una frase de Marías, y está por Negra espalda del tiempoy la palabra saudades, que no tiene traducción exacta al castellano. En la novela el autor dice que todo aquello que no vivimos se va quedando en la negra espalda del tiempo. Algo similar a lo que Tabucchi dice en su libro sobre Pessoa: las saudades son nostalgia por lo que sucedió y perdimos y también por lo que pudo haber sido, el futuro cancelado.

Ovidio: Acudo a él porque aparecen “Las tristes”, es decir, el tema del exilio.

Cristina Peri Rossi: Es una autora que trabajo mucho en mis clases de Literatura del exilio. Es una escritora uruguaya que se exilia en Barcelona y que tiene excelentes poemas sobre el exilio.

Fernando Pessoa: Está a partir de su Libro del desasosiego. Me parece un autor con búsquedas que nos transformó literariamente. Los escritores que importan transforman el modo de leer.

Amalia Rodrigues: Como todo Saudades es un homenaje a Portugal, aparece el fado. Tenía que estar en ella; acompaña el proceso de la Revolución de los claveles, desarrollado en la novela. La banda sonora de la novela donde aparece también Madredeus.

Jorge Semprún: Un escritor que me gusta e interesa, fundamentalmente el Semprún de La escritura y la vida.Es un claro ejemplo de escritores de memoria vinculada al horror.

Wim Wenders: El cineasta alemán que se enamora con su cámara de Teresa Salgueiro y Madredeus, en su película sobre Lisboa.

Sandra Lorenzano, vicerrectora académica de la Universidad del Claustro de Sor Juana, es miembro del Sistema Nacional de Investigadores y profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y autora de Escritura de sobrevivencia. Narrativa argentina y dictadura y Aproximaciones a Sor Juana.

mauflos@gmail.com
Mauricio Flores





Sandra Lorenzano 

“Déjame morar en todas tus palabras en la tibieza luminosa de tus silencios déjame dormir al abrigo de tu voz y despertar arrullada por tu lengua. Déjame deletrear la memoria y sus certezas los nombres que inventa el abrazo. Sé mi hogar y mi cobijo las huellas de sonidos olvidados las historias que ya nadie podrá contarme el sabor remoto de la infancia.”
Sandra Lorenzano

Escritora de sueños, de poemas y palabras infinitas que logran tocar el fondo de la vida, que mueven a la añoranza y al recuerdo de aquello que pensábamos en el olvido pero que nunca se ha ido. Es Sandra Lorenzano, apasionada escritora quien ha hecho de la promoción literaria una razón de vida. Considera que quien escribe tiene por obligación transmitir la pasión por la literatura.


Sandra escribe, tiene un programa de radio, edita un blog, imparte talleres de creación literaria, lee y comparte sus vivencias. Convencida de que hay muchos riesgos que se presentan al tomar la pluma, asegura que lo más importante es tener pasión para afrontar y superar esas adversidades.

“Estudiar literatura me hizo descubrir mundos maravillosos, pero también me hizo ser consciente del peso de la tradición literaria y me aterró.”

¿En qué momento te diste cuenta de que las letras estarían para siempre en tu vida?
Tuve una infancia normal con jardín, perro, gato, amigos, bicicletas… También era una niña lectora y así la lectura era una forma más de juego. Ahí descubrí que podía conocer otras realidades, otros mundos, todo esto a través de los libros. Durante la adolescencia empecé a escribir poesía, llegué a ese lugar común de la juventud y la palabra poética. ¿Cuándo decido que ese era el camino que quería tomar en la vida?, no lo tengo muy claro, como que se fue dando naturalmente. Cuando tuve que decidir qué era lo que quería hacer el resto de mi vida, yo lo único que tenía claro era que lo que más me gustaba hacer era leer y escribir.
No estoy muy segura de que haber ingresado a Letras Hispánicas haya sido la mejor decisión, estudiar literatura me hizo descubrir mundos maravillosos, pero también me hizo ser consciente del peso de la tradición literaria y me aterró. Dije, me voy a dedicar a la literatura pero no voy a escribir y si escribo no lo voy a dar a conocer y así fue por muchos años. Pasó mucho, mucho tiempo hasta que dije ¿Por qué no puedo publicar lo que llevo escribiendo o por qué no me doy oportunidad de escribir lo que tengo ganas?

“Hay muchos caminos para convertirse en escritor, lo único que es ineludible es la escritura. Ser escritor es básicamente amar la palabra literaria y querer dedicarle tu vida a eso”

¿Para ser escritor forzosamente se debe estudiar una carrera profesional que nos avale como tal?
Hay muchos caminos para convertirse en escritor, lo único que es ineludible es la escritura, si tú dices soy escritor pero no escribes, estás mintiendo. Mi consejo siempre es que la escritura debe venir junto con la lectura porque aunque puedes ser un escritor partiendo de la nada y hacer grandes obras, siempre es bueno saber qué se ha escrito, cuál es tu tradición literaria, saber de la historia de las letras. Nunca es bueno llegar a la literatura como si fuéramos Adán y Eva.
Hay muy buenos escritores que se han formado en el mundo académico y quienes se han formado a través de leer, de conversar sobre literatura, pero que se ganan la vida dedicándose a otras cosas como el periodismo u otras actividades no vinculadas propiamente a las letras. Ser escritor es básicamente amar la palabra literaria y querer dedicarle tu vida a eso.

“No hay fórmulas para escribir. Un taller de creación literaria permite dialogar y recibir consejos y herramientas de alguien que ejerce el trabajo de escritor, alguien que también se ha enfrentado al temor de la página en blanco…”

¿Qué podemos encontrar en un taller de creación literaria?
México es un país con una amplia tradición en talleres de creación literaria, yo recuerdo en los años 70 cuando llegué a México me sorprendía ver la cantidad de talleres. La idea de hacer talleres y acompañar a alguien en la creación no es nueva en México
Cuando hace unos años iniciamos con el programa de escritura creativa en el Claustro de Sor Juana, partimos del principio de que no hay fórmulas para escribir, lo que sí hay, es la oportunidad de que un grupo y alguien que ejerce el trabajo de escritor, alguien que se ha enfrentado al temor de la página en blanco, comparta sus herramientas y brinde consejos. Pero lo más importante es que un taller te da la oportunidad del diálogo con otras personas que tienen el gusto por escribir, todo esto guiados por alguien que ya explorado caminos que quienes asisten recién empiezan a explorar.

“Aunque en México tenemos grandes narradores, en lo particular lo que más me interesa de lo que en este momento se hace, está vinculado a la poesía”

¿Cuál es la situación de la poesía mexicana?
En poesía hay menos presión del mercado en el sentido de que todos nos dejamos guiar por el mito de la cultura mexicana de que nadie lee poesía, esto permite que los poetas se sientan con mayor libertad para experimentar y explorar caminos que a lo mejor no se “venden” en el mercado literario y eso enriquece una literatura.
La narrativa por otra parte, en muchos casos es un mundo lleno de presión que se genera por las exigencias del mercado impuestas por las editoriales que son las que van decidiendo qué se publica. Por ejemplo ¿Qué sabemos de lo que se publica en Colombia o en Uruguay? Por eso defiendo a las editoriales independientes, públicas. Creo que éstas son caminos que permiten experimentar. Internet también es un lugar importante también para experimentar en la narrativa y en la poesía.

“En México hay un campo literario muy interesante, muy rico, muy lector. La diversidad de escritores y generaciones que están creando en estos momentos, es lo que da la riqueza al mundo de las letras en el país”



Por lo general hablamos de escritores mexicanos consagrados, aquellos que a través de los años se consolidaron como grandes de la literatura o de los más “taquilleros”, pero de lo que se hace actualmente, ¿qué escritores consideras que la gente debería conocer y leer?


Los narradores y poetas mexicanos que más me interesan en este momento son por ejemplo, Esther Seligson que me parece un personaje que hay que recuperar y releer, que la gente joven debe conocer. Pienso en Cristina Rivera Garza una interesante narradora, Valeria Luiselli una joven escritora que recientemente publicó una excelente novela, Guadalupe Nettel, Viviana Abensushan en términos de ensayo.


En poesía tenemos una variedad y una riqueza maravillosa, además tenemos a varias generaciones produciendo, entonces podemos hablar de un poeta tan maravilloso como Gerardo Deniz y al mismo tiempo está David Huerta, y tenemos a Luigi Amara y está Coral Bracho, Pura López Colomé.


Hay un campo literario muy interesante, muy rico, muy lector. Ahí está la riqueza del mundo de las letras en México. Por supuesto no estoy mencionando a todos los escritores del país que me interesan, pero creo que con estos nombres señalo una línea de creación que me importa especialmente.

“La idea de poesía no tiene que ver con si escribes en verso o en prosa.”

¿Qué dirías de la poesía?


La idea de poesía no tiene que ver con si escribes en verso o en prosa. Me interesa lo poético en un sentido amplio, lo poético entendido como la búsqueda permanente de la relación entre la palabra literaria y lo más profundo, lo más esencial que tenemos los seres humanos.


Se puede hacer literatura poética que puede ir en prosa, pienso por ejemplo en el trabajo de Alberto Ruy Sánchez, un autor con quien me siento muy cercana. La poesía está vinculada a lo esencial a la pregunta de qué somos, quiénes somos los seres humanos y para qué estamos aquí.


Es ese tipo de poesía, la poesía que dialoga como decía Edmond Jabès con el infinito, la poesía que surge en el desierto, pero no el desierto tomado como páramo sino como espacio originario, espacio de donde surge el mundo donde estamos. Esa es la poesía que me interesa, que no está necesariamente escrita en verso. Hay una búsqueda de la palabra poética que es la que me importa en la literatura, todo lo demás me da igual. Si la creación literaria no surge de ese espacio verdadero, no me interesa.

“Nunca está claro como encuentro el silencio para comenzar a escribir, no hay recetas.”



¿Qué sucede en el momento en que empiezas a escribir?


Lo único que de verdad necesito es silencio interior y quizá una de las condiciones de alcanzar. El gran reto para mí está cada madrugada, me levanto muy temprano para escribir con la idea de poder encontrar ese espacio de silencio interior antes de que empiecen esos ruidos exteriores y entren en mí. Si no logro respetar mis horas de escritura en las mañanas, siento que fue un día perdido.


Nunca está claro como encuentro el silencio para comenzar a escribir, no hay recetas. Muchas veces encuentro ese silencio releyendo lo que escribí el día anterior o leyendo poesía como un gran talismán, la poesía de otros. Hay poetas que me ayudan a llegar a ese silencio interior. Otro camino es la música aunque escribo en silencio, hay ciertas obras que me acompañan como un ejercicio de meditación. Cuando escribí Saudades la obra que me acompañó fue un fragmento de la pasión según San Mateo de Bach.


Con la nueva novela, me identifico con el tercer movimiento de la primera sinfonía de Mahler “Titán”, como ese tema tiene que ver con la novela y el protagonista es un músico, me permitió reencontrarme en la escritura.

Sandra Lorenzano (“Argen-Mex”, 1960)



Es profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y se desempeña como Vicerrectora Académica de la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ha dado cursos, lecturas y conferencias en universidades tanto de México como del extranjero.


Es directora de la colección “Primero Sueño” de narrativa latinoamericana editada por la Editorial Alfaguara y colaboradora de diversos medios culturales de América Latina. Asimismo, es editora del libro La literatura es una película. Revisiones sobre Manuel Puig (México, UNAM, 1997), de Aproximaciones a Sor Juana (Fondo de Cultura Económica, 2005) y de Políticas de la memoria: tensiones en la palabra y la imagen (México / Buenos Aires, 2007). Es autora de Escrituras de sobrevivencia. Narrativa argentina y dictadura, libro que recibiera Mención Especial en el Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas, del libro de ensayos Fragmentos de memoria (en prensa) y de la novela Saudades (Fondo de Cultura Económica, 2007).


Actualmente conduce el programa de radio “En busca del cuento perdido” a través de Horizonte 107.9 FM en la Ciudad de México.


Para el mes de mayo publicará Fuga en Mí menor.


web. sandralorenzano.blogspot.com/


twitter. @sandralorenzano


¿A quién pertenece la literatura?

Por: Sandra Lorenzano - julio 14 de 2012 - 0:03
http://www.sinembargo.mx/opinion/14-07-2012/8100

Sandra Lorenzano en Descarga Cultura UNAM

http://www.descargacultura.unam.mx/app2/audios?id=31452


Naturalizados llaman a votar este 1 de julio


Por trabajo, por estudio o por salir de una dictadura, siete extranjeros llegaron a México. Todos tienen algo en común: podrán elegir presidente.

Aurora Zepeda con información de Sonia Ávila, Christopher Rivera, Eva Díaz Moreno, Virginia Bautista

SANDRA LORENZANO
Lugar de nacimiento: Argentina
Fecha de naturalización: 1983
Actividad que desempeña actualmente en México: escritora y vicerrectora académica de la Universidad del Claustro de Sor Juana.
Desde que obtuvo la naturalización, siempre ha votado.
Encuentra en esta tierra lo que no le dio Argentina
La novelista y ensayista argentina Sandra Lorenzano llegó a México en 1976, huyendo de la dictadura militar de su país, y en 1983 estrenó nacionalidad.
“Desde que soy mexicana siempre he votado, por una cuestión muy sencilla: mi vida estaba marcada por la falta de posibilidad del voto, por la falta de democracia. Ahora, el voto me parece una obligación y un derecho que celebro. Cada elección para mí es algo para celebrar”, comenta a este diario.
La doctora en Letras por la UNAM afirma que si bien una democracia no se define sólo por el derecho al voto, “la posibilidad de votar es un elemento fundamental de ésta, no el único, pero sin él no estaríamos hablando de democracia. Entre más conscientes estemos de que este es uno de los caminos para trasformar a la sociedad en algo más justo, debemos ejercer ese derecho”.
La especialista en arte y literatura de Latinoamérica nacida en Argentina no percibe escepticismo en la sociedad mexicana hacia el voto.
“El cansancio y la desconfianza del juego democrático cambió a partir del movimiento de los estudiantes. Creo que esta movilización motivó una nueva energía, pensando la realidad, haciendo nuevas propuestas, imaginando que hay futuro. Y eso nos ha cargado la pila a muchos, nos ha dado nueva esperanza para una realidad que requiere urgentemente una trasformación”, declara la escritora que nació en 1960.
La vicerrectora académica de la Universidad del Claustro de Sor Juana agradece a México que le haya abierto las puertas.
La académica dice que les toca a los adultos “ser atentos escuchas de estas nuevas propuestas y volver a dejar que nuestra imaginación y nuestras ganas de trasformación vuelvan a tomar fuerza”.
Finalmente, espera que el próximo 1 de julio “nuestros políticos y partidos estén a la altura de la ciudadanía mexicana”.
http://colorelectoral.excelsior.com.mx/nota/q/843212