Sunset Park


Con Sunset Park vuelve el mejor Paul Auster. Quizás sea una de las novelas más entrañables del autor, con personajes que luchan contra la desesperanza sabiendo, de antemano, que es un batalla perdida. Por supuesto, el destino gana siempre la partida.
Homero y Becket se dan la mano, y miran juntos la clásica "Los mejores años de nuestra vida" (William Wyler, 1946). El trasfondo es la crisis que impregna la sociedad americana de la primera década del siglo; la soledad y la melancolía que provocan las relaciones quebradas tiñen cada momento. Allí, Miles y Morris son Telémaco y Ulises buscando descubrir su verdadero rostro.




Los invito a leer la entrevista a Auster que publicó el periódico El País:

"El Tea Party, un invento de una clase media acomodada, no durará" · ELPAÍS.com

Y por supuesto, vale la pena entrar a la página de Anagrama y leer un fragmento del libro:
http://www.anagrama-ed.es/titulo/PN_765


Síntesis (Anagrama)
Miles Heller tiene veintiocho años, y a los veinte abando­nó la universidad, se despidió de sus padres, dejó Nueva York, y nadie ha vuelto a saber nada de él. Ahora vive en Florida, y trabaja para una empresa que se encarga de vaciar las viviendas de los desahuciados. Además de aca­rrear bultos y repintar paredes, Miles saca fotos de todas las cosas abandonadas para probar que los fantasmas de esa gente aún están presentes. Miles vive con lo mínimo, y habría seguido así de no haber sido por Pilar Sanchez. El único inconveniente es la edad de Pilar: dieciséis años. Y como Miles puede ir a la cárcel por la relación con una menor, y la codiciosa hermana de Pilar comienza a chan­tajearlos, regresa a Nueva York y espera allí la mayoría de edad de Pilar. Su vuelta es el retorno al pasado y a sus secretos; a su padre, un brillante editor; a su madre, una actriz implacablemente seductora. Y también la vuelta a la comunidad de Sunset Park y a sus compañeros okupas; a la vida, con todos sus horrores y esplendores. «Sunset Park también es, como Invisible, un libro sobre la inocencia de la juventud... Se habla de Auster como del maestro de la metanarrativa, pero él prefiere citar como fuente de inspiración a Emily Brontë antes que a Baudri­llard» (Arifa Akbar, The Independent); «Volverá a seducir a sus fans de siempre, pero también atraerá a una multi­tud de nuevos lectores» (Kirkus Review); «En tiempos de crisis y de cambios abrumadores, Auster nos recuerda las cosas duraderas: el amor, el arte y la “extraña sensación de estar vivo”» (Donna Seaman, Booklist).