El pequeño mecanismo de los acontecimientos

Acaba de aparecer un estupendo libro del poeta argentino Fabián Casas, con selección, epílogo y notas de Hernán Bravo Varela, publicado por Almadía.

Comparto con ustedes un par de mis poemas favoritos:

Final

Éste es el patio donde fui chico.
Las baldosas se han gastado un poco y las plantas
han crecido por las rendijas de las paredes.
En esta soledad de la casa deshabitada
tengo la terrible certeza de estar parado sobre una equivocación.
No todo es tan duro, ya lo sé;
pero convengamos que esta falsedad
de tensar los temas con una catástrofe
se ha convertido ahora en mi segunda naturaleza.
Cuando veo a la gente besándose en las plazas
no puedo dejar de creer en un futuro
donde los únicos vestigios del amor
serán videos
pornográficos.


Hoy mi madre tendría que cumplir 48 años

Hoy mi madre tendría que cumplir 48 años;
pero hace tres que está bajo tierra
en un cementerio de los suburbios de la ciudad.
Aun así, las cosas persisten en crecer.
El sol arroja sus arpones amarillos
a través de las nubes,
los chicos juegan en los parques sus juegos de siempre,
un satélite ruso se estrella en París;
y yo me paro algunos días frente a su tumba
y me doblo con las flores en la boca del viento.