John Banville y Colm Tóibín: mis pasiones irlandesas

El azar (¿el azar?), ése que no será jamás abolido por un golpe de dados, hizo que esta semana coincidieran en mi vida dos excepcionales autores irlandeses: John Banville y Colm Tóibín. Aunque ya había leído un par de novelas de cada uno de ellos, volver a encontrármelos y, sobre todo, a encontrar su escritura, fue un regalo de la vida. Qué fuerza, qué sutileza, qué densidad tienen ambos.

Antigua luz de Banville es un relato de ésos que nos dejan en la piel una huella que difícilmente se borre alguna vez. Las reflexiones sobre la memoria, la muerte y el deseo, acompañan los recuerdos de Alexander Clave, viejo actor de teatro, sobre su primera pasión: la que sintió por la madre de su mejor amigo a los 15 años. Al mismo tiempo, la invitación a participar en la filmación de una película, lo lleva a crear una relación especial con la joven protagonista del film. Las ausencias y los secretos van marcando sus confidencias.

"John Banville (Wexford, Irlanda, 1945), que se convierte en Benjamin Black cuando escribe novela negra, otra de sus pasiones y de gran éxito, explicó, que el trabajo del artista consiste en "concentrarse mucho en el objeto con el que se trabaja, hasta que brille, tenga luz y haga, a quien lo aprecie, mucho más vulnerable y se sonroje". 

"Crear ficción es en cierto modo erotismo", dice. "Amo el lenguaje y trabajo frase a frase, cuidándolas hasta el extremo, el resto se cuida solo; quiero decir que los personajes, la trama, los diálogos van por su propia cuenta. Surgen solos", argumentó el autor de "El Mar", premios Booker e Irish Book Award.

Otro de los aspectos de su nueva novela se refiere a la importancia del mundo de los sueños. "Cuando era joven -aclaró- creía que escribir era un proceso irracional que no podía controlar, pero a medida que voy creciendo, me doy cuenta de que escribir es como soñar. No sé qué es lo que estoy haciendo y digamos, que en ese sentido, es como soñar".
"Antigua Luz" también discurre por una especie de vigilia o duermevela, una suerte de realidades, recuerdos y sueños, que se van entrecruzando por una narración en la que los hombres son más débiles y vulnerables que las mujeres.
"Los hombres tienen miedo a las mujeres porque ellas tienen el secreto de la reproducción. Las mujeres tienen poder sobre los hombres porque ellos necesitan la iluminación, el conocimiento, pero son criaturas torpes, que solo pueden pensar en el sexo", subrayó el escritor. (http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/00eff9b81caf08a6aede199fbfd0a7a1)
Vale la pena que le den una mirada a las primeras páginas de la novela:

http://www.alfaguara.com/uploads/ficheros/libro/primeras-paginas/201209/primeras-paginas-antigua-luz.pdf

De Colm Tóibín les hablaré en el siguiente post. ¿Les parece?